“Rusia no tiene planes para invadir el sudeste de Ucrania y no puede tenerlos”, afirmó el ministro de Exteriores de Rusia, Serguéi Lavrov, en Londres. Hizo estas afirmaciones tras entrevistarse con el secretario de Estado de Estados Unidos, John Kerry. Hechos consumados en la crisis entre Ucrania y Rusia, y el golpe de mano del Kremlin sobre la península de Crimea.
Serguéi Lavrov dijo en Londres lo que subrayó al Rey Juan Carlos I, al presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, y al ministro de Exteriores, José Manuel García Margallo. “Partimos del supuesto de que el derecho de los rusos, los húngaros, los búlgaros y los mismos ucranianos deben ser garantizados y defendidos”, dijo Lavrov invocando el peso de la historia como el vínculo fundamental de Rusia con Crimea.
La verdadera incógnita se centra en hasta dónde quiere llegar Vladimir Putin en esta crisis. Si Ucrania, con su nueva revolución de libertad, desafío abiertamente a Rusia y optó por el viento del oeste, la respuesta de Vladimir Putin ha sido brutal. El presidente de Rusia ha sacado las lecciones más cínicas y descarnadas de los meses de pulsos entre Kiev y Moscú como destacó Hechos de Hoy.
Rusia, con el referéndum secesionista de Crimea que se celebra este domingo, incorpora la península que es llave estratégica en el mar Negro. Lo hizo con el amedrantamiento y la impunidad de soldados de élite sin señas de identidad, ni nombres, y ni signos de unidades. La estrategia de los hombres armados pro rusos puede repetirse en los vatos territorios del este de Ucrania. El Kremlin, en la hoja de ruta que está abierta, optaría como fórmula final por convertir a Ucrania en una nación mosaico donde la sombra de Rusia fuera patente a lo largo de toda la frontera del este.
Un escenario muy abierto
En un escenario muy abierto, el enviado de la ONU a Ucrania, Ivan Simonovic, anunció el despliegue inmediato de una misión de derechos humanos, con el fin de investigar las violaciones, incluida la provincia secesionista de Crimea. Al término de una visita al país, Simonovic indicó en un comunicado que la misión servirá para reducir la tensión y evitar manipulaciones futuras de la información con fines políticos.
"Lo que quedó claro muy rápido durante nuestras discusiones en Ucrania fue la preponderancia de relatos diferentes sobre lo que exactamente ha ocurrido en el país desde el pasado noviembre", explicó. Simonovic denunció también el "rápido deterioro" de la situación de los derechos fundamentales en Crimea, así como el aumento del miedo y de la inseguridad entre la población "por la desinformación y la incertidumbre de lo que ocurrirá".
Por otra parte, la Marina de Rusia confirmó que sus cazas realizan maniobras sobre el Mar Mediterráneo, aumentando de esta manera la tensión sobre Crimea, que celebra este domingo un referéndum para decidir si se separa de Ucrania y se une a la Federación Rusa. La noticia se conoció mientras John Kerry y Serguei Lavrov se reunían en Londres.
La reunión se prolongó durante seis horas, incluido un paseo por Regent´s Park, sin llegar a ningún tipo de acuerdo por no existir "una visión común" sobre cómo reconducir la situación en Crimea, como reconoció Lavrov en una rueda de prensa tras el encuentro. Kerry advirtió que se darán "pasos graves a partir del lunes" si sigue adelante la consulta. David Cameron y Angela Merkel ya habían advertido a Vladimir Putin que habrá consecuencias si no se desactiva el referéndum de adhesión a Rusia.
Las declaraciones a Andrea Mitchell




