Esta vez han sonado todas las alarmas en Pamplona. Había ganas de saldar cuentas políticas con una mujer valiente como es Yolanda Barcina, exalcaldesa de Pamplona y actual presidenta de Navarra, mujer pionera en todos los frentes políticos. Y llegó la ocasión soñada.
En el complejo escenario de Navarra, de rivalidades cainitas en el centro derecha, y de un poderoso lobby provasco y euskera, que impregna muchos escenarios, Yolanda Barcina había creado -como destacó Hechos de Hoy– la cultura de vivir en el alambre. Esta vez el riesgo es extremadamente alto. La chispa encendida por la disputa entre dos mujeres, la ex directora gerente de la Hacienda Tributaria de Navarra, Idoia Nieves, y la consejera de Economía, Lourdes Goicoechea, ha abierto un choque total a nivel regional entre el PSOE (Partido Socialista de Navarra, PSN) y el centroderecha (Unión del Pueblo Navarro, UPN) en Navarra. Alfredo Pérez Rubalcaba podía haber apagado esta crisis pero la encendió aún más.
El PSOE, los partidos de izquierda y los partidos nacionalistas consideran que ha llegado el momento de una moción de censura en Navarra que puede acabar con la carrera política de Yolanda Barcina y abrir un nuevo escenario. Rubalcaba, que busca sumar más casillas a las de Andalucía y Asturias, apoyaría una operación de todos contra la derecha en Navarra como se hizo en Galicia contra el Partido Popular en la etapa de José Luis Rodríguez Zapatero. Para Mariano Rajoy, con el frente político de Cataluña, y las conversaciones con el PNV (Partido Nacionalista Vasco), esta repentina crisis es la peor noticia política.
Los grupos de la oposición en Navarra creen que la exdirectora gerente de Hacienda Tributaria ha colocado a Yolanda Barcina en una situación límite. Bildu, Aralar-NaBai, Izquierda-Ezkerra y Geroa Bai están a favor de una moción de censura. Pidieron al PSN su apoyo porque es la llave de cualquier operación. Roberto Jiménez, secretario general del PSN, no defraudó sus expectativas. "O dimite Barcina o el PSN la echará", dijo Jiménez. Una moción de censura podría desembocar en comicios anticipados en la misma fecha de los comicios europeos.
Roberto Jiménez pidió que en el plazo de quince días se aclare si es cierta la acusación de Idoia Nieves a la consejera de Economía, Lourdes Goicoechea, sobre irregularidades en inspecciones tributarias y la gestión de la Caja de Ahorros de Navarra. "UPN ha agotado el tiempo de descuento que le quedaba al frente del Gobierno de Navarra. Si se acredita que las acusaciones son ciertas, Barcina tendrá la última oportunidad para salir del Gobierno por su propia iniciativa; si persiste en aferrarse al poder, seremos los socialistas los que la echaremos a través de una moción de censura", fue el misil lanzado por Jiménez.
Abrir el melón complejo de Navarra y sumarlo a la espinosa situación en Cataluña y los desafíos políticos en el País Vasco para escribir el fin de la banda terrorista ETA (Euskadi Ta Askatasuna) supone acelerar de forma peligrosa en los desafíos políticos de primer orden. Sucede además en un momento de debilidad del PSOE y de luchas internas por su liderazgo que se van a dirimir en los comicios europeos.







