Consternación en Pekín por la tragedia marítima en las aguas del río Yangtsé. El presidente, Xi Jinping, y el primer ministro, Li Keqiang, movilizados ante un suceso que impactó en los medios de República Popular China por el sufrimiento de personas mayores, y las cifras de la tragedia al naufragar un crucero con 458 personas a bordo como avanzó Hechos de Hoy.
Movilización de una amplia flota, con todo tipo de embarcaciones – unas 150- para sumarse rápidamente a las tareas de búsqueda y salvamento, trabajos dificultados por el fuerte viento, la lluvia intensa y cerrada niebla.
En total viajaban en el barco 405 turistas, 47 miembros de la tripulación y cinco trabajadores de una agencia de viajes. El barco hundido cubría la ruta de Nanjing, capital de la provincia oriental de Jiangsu, hasta Chongqing, una de las mayores ciudades, en el suroeste del país. La nave, con capacidad máxima de 534 pasajeros, era propiedad de una empresa de Chongqing especializada en cruceros que atraviesan el popular destino turístico de Las Tres Gargantas.
Xi Jinping ordenó dedicar todos los recursos necesarios para rescatar a los pasajeros. Li Keqiang se trasladó a la zona para coordinar los esfuerzos con llamamiento a que se dediquen todos los esfuerzos a las tareas de rescate de los pasajeros. El barco quedó encuentra hundido a unos 15 metros de profundidad.
Entre los rescatados con vida están el capitán y el jefe de ingenieros, que fueron detenidos. Ambos declararon que en la noche del lunes de pronto se produjo un tornado que hizo volcar el buque. El navío, de 76 metros, había estado en servicio durante casi 20 años y tenía capacidad para llevar hasta 534 personas, además de ser uno de los cinco más lujosos operados por la compañía estatal Chongqing Wanzhou Dongfang.




