Al menos un 70% de las mujeres que se han sometido a la extirpación de los dos pechos después de un diagnóstico de cáncer de mama en uno de ellos lo hacen a pesar de presentar muy bajo riesgo de padecer también cáncer en la mama sana. Así de tajante se muestra una nueva investigación realizada por Comprehensive Cancer Center.
Y es que dicho estudio revela que en los últimos años se ha producido un aumento en las mujeres con cáncer de mama, de lo que se conoce como mastectomía profiláctica contralateral, una de las cirugías más agresivas. Es por ello que los autores analizaron a 1.447 mujeres que habían sido tratadas por cáncer de mama y que no habían tenido una recurrencia.
Los expertos se dieron cuenta que el 8% de las mujeres tenían una doble mastectomía mientras que el 18% consideró someterse a una. “En general, alrededor de tres cuartas partes de las pacientes dijeron estar muy preocupadas por la posibilidad de un cáncer recurrente y quienes optar por la eliminación de ambos senos significativamente más propensas a ese temor”, explicaron los autores.
Pese a ello, un diagnóstico de cáncer de mama en un pecho no tiene que aumentar la probabilidad de padecer otro tumor en el otro seno en la mayoría de las mujeres. "Las mujeres parecen estar utilizando su preocupación por la recurrencia del cáncer para elegir la mastectomía profiláctica contralateral. Esto no tiene sentido, ya que tener un pecho no afectado eliminado no va a reducir el riesgo de recidiva en la mama afectada", explicó.
Asimismo, también indagaron sobre el tipo de tratamiento, y los expertos se interesaron por las indicaciones clínicas para una doble mastectomía, como la historia familiar de cáncer de mama y de ovario de los pacientes y los resultados de cualquier prueba genética.
En este sentido, las mujeres que contaban con una historia familiar de cáncer de mama o de ovario o con una prueba genética positiva para las mutaciones en los genes BRCA1 o BRCA2, fueron aconsejadas para que consideren la posibilidad de extirparse ambos senos, al tener alto riesgo de desarrollar un nuevo cáncer en el otro.
Este hecho se resume en al menos el 10% de las mujeres diagnosticadas con cáncer de mama, por lo que es muy poco probable que dichas mujeres desarrollen un segundo cáncer en el pecho sano. El estudio encontró que casi el 70% de las mujeres que se sometieron una mastectomía doble no tenía ni una historia familiar ni una prueba genética positiva.
“Para las mujeres que no tienen un fuerte historial familiar o un hallazgo genético, podríamos argumentar que probablemente no es apropiado que se les quite el pecho no afectado”, aseguró el experto.
Hay que recordar que una doble de la mastectomía es una operación que se asocia con más complicaciones y una recuperación más difícil, además de que la mayoría de las mujeres también se someten a una reconstrucción mamaria. Asimismo, las mujeres también pueden optar a someterse a quimioterapia o radioterapia tras la cirugía.




