El historiador británico y uno de los grandes hispanistas contemporáneos, Albert Raymond Maillard Carr, nacido en Bath, Reino Unido en abril de 1919, falleció este lunes recién cumplidos los 96 años.
De origen humilde -su padre fue profesor profesor de escuela, llegó a ser profesor en la Universidad de Oxford entre 1968 y 1987 llegando a ser warden (rector) del exclusivo College de St. Anthony´s. Años después la reina Isabel II le nombró Sir por su extensa actividad intelectual.
Carr llegó a ser presidente de la Sociedad de Estudios Latinoamericanos y también fue miembro de la Real Academia Británica, así como de la Academia de la Historia española, donde ingresó en 1970.
Entre sus obras fundamentales sobre la historia de España destacan, entre otras muchas, España 1808-1975, publicado en 1966, Estudios sobre la República y la Guerra Civil Española (1974), España, de la dictadura a la democracia (1979), España, de la Restauración a la democracia, 1875-1980, publicado en 1983 y reeditado en 2003, o España, una historia (2000).
Premio Príncipe de Asturias de Ciencias Sociales en 1999, el amor por una joven sueca y su posterior y fortuita luna de miel pasada en Torremolinos cambió sus intereses de historiador. Dedicado a estudiar la historia de Suecia, su contacto con España quedó impactado por la decadencia socioeconómica devenida de la Guerra Civil española y el régimen franquista.
"Sus trabajos sobre la historia de España de los siglos XIX y XX renovaron los estudios sobre la modernización contemporánea y se han convertido en modelos de investigación", argumentó el jurado del Premio Príncipe de Asturias al brindarle la distinción que se unió a la cruz de Alfonso X el Sabio y al Premio Espejo.
"La democracia es un sistema de gobierno trágico que exige el consenso de la sociedad, consenso que puede disiparse a causa de factores económicos, como una inflación galopante, o de otro tipo, como la cuestión de los regionalismos", mantenía Raymond Carr.
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