Suspendida. Así quedó la consulta alternativa planteada por el presidente de la Generalitat, Artur Mas tras la decisión que tomó el Tribunal Constitucional que decidió admitir a trámite la impugnación presentada por el Gobierno, tal y como destacó Hechos de Hoy.
Al admitir a trámite por unanimidad el recurso del Gobierno central, que considera que la iniciativa carece de base legal y de garantías para los ciudadanos, la consulta queda suspendida a la espera de una resolución sobre el fondo de la cuestión, lo que podría tardar meses. "La suspensión tiene efectos desde el día 31 de octubre, fecha de interposición del recurso por la Abogacía del Estado", recalcó la nota emitida.
En nombre del Gobierno, la Abogacía del Estado registró el viernes pasado en el Constitucional el escrito de impugnación del “proceso de participación ciudadana” convocado para el próximo día 9 por Mas como sucedáneo de la consulta que se encuentra suspendida cautelarmente por el TC desde el 29 de septiembre.
Hay que recordar que la Abogacía del Estado pidió al Tribunal Constitucional que recordara al presidente de la Generalitat el “debido e inmediato cumplimiento” de la inminente suspensión de la convocatoria, “con las responsabilidades a que su infracción pudiera dar lugar”, subrayaron.
La decisión del Tribunal Constitucional siguió el mismo camino que la suspensión anterior, puesto que la Abogacía volvió a invocar el artículo 161.2 de la Constitución, que produce la suspensión automática del acto autonómico cuando lo impugna el Gobierno.
Por su parte, le Generalitat de Cataluña que anunció que llevará al Ejecutivo de Mariano Rajoy a los tribunales por abuso de poder, también se mostró partidaria de cumplir con la ley. Hay que recordar que el proceso podría seguir adelante si se delega al completo en las organizaciones de la sociedad civil que ya están implicadas.
La consulta, que al igual que el referéndum no era vinculante, contaba con la aprobación de la mayoría de las fuerzas del Parlamento catalán y a ella se sumaron prácticamente la totalidad de los ayuntamientos de una región de 7,5 millones de habitantes.
Hay que destacar que unos 5,4 millones de ellos estaban llamados a dar su opinión sobre su relación con España, respondiendo a la doble pregunta "¿Quiere que Cataluña sea un Estado?" y, en caso afirmativo, "¿quiere que ese Estado sea independiente?".
En uno de los sondeos realizados por el Centro de Estudios de Opinión de la Generalitat, se estableció que un 64,2% de los catalanes votaría "Sí" a la primera pregunta y un 76,9% respondería afirmativamente a la segunda.




