En el debate entre los seis candidatos de los partidos con representación en el Parlamento Europeo, la crisis económica, la desigualdad, la lucha contra el fraude fiscal y la pobreza en el primer plano de los debates….Y también la llamada polémica Cañete. Dañará más a Mariano Rajoy o al propio Alfredo Pérez Rubalcaba es la cuestión y el dilema de esta recta final
En el duelo en televisión, los candidatos de CiU, Ramón Tremosa, y ERC, Josep María Terricabras, alertaron del elevado déficit y el desempleo juvenil. El candidato de UPyD, Francisco Sosa Wagner, defendió la economía verde. Esteban González Pons, en nombre del PP, alertó que los inversores extranjeros se encuentran desorientados ante el proceso soberanista en Cataluña. Willy Meyer, de IU, insistió en la brecha salarial de hombres y mujeres. Y Ramón Jáuregui, por parte del PSOE, recordó las declaraciones de Miguel Arias Cañete sobre el debate cara a cara con Elena Valenciano, para acusarle de "machista" por haber dicho que no había querido ganar a una mujer.
En el PSOE, como apuntó Hechos de Hoy, dudas sobre el nuevo giro que pretende Alfredo Pérez Rubalcaba para cargar las tintas sobre Cañete buscando el respaldo europeo contra el machismo del PP. Rubalcaba ha querido así colocar en un segundo plano sus diferencias con Felipe González sobre el escenario de una gran coalición entre PP y PSOE que emerge a medio plazo como seria hipótesis política. Esta cuestión provocó una nueva polémica en el plató de Espejo Público con la afirmación de Elena Valenciano que irritó a Ana Pastor.
En el Partido Popular, Mariano Rajoy tomó el mando de la campaña, en idéntica reacción a Alfredo Pérez Rubalcaba. La pelea es de jefes porque el 25-M se dirimen las elecciones al Parlamento Europeo pero en el caso de España suponen un plebiscito sobre la gestión ante la crisis.
Rajoy insistió en ello en el acto del lunes en Sevilla. "Los únicos que no se enteran de lo que ha pasado en España porque quieren volver atrás son los militantes socialistas y, sobre todo, sus dirigentes", señaló Rajoy en un lunes que cerró con prima de riesgo en 167, el bono a 10 años en 3,01% y el IBEX 35 en rojo (-0.51%) pero salvando los 10.400 puntos. A partir de este martes, y en este intenso final de campaña, un ojo de La Moncloa sobre la evolución de los mercados tras la advertencia de que no se puede bajar la guardia.
En el PSOE, pese a la promesa de que no habrá ajuste de cuentas en la jornada del domingo, un ambiente de tensión por encuestas que presagian que pudo aún no encontrarse el suelo electoral tras el batacazo de las últimas generales.







