Primero Felipe González y después José Luis Rodríguez Zapatero viajaron a Caracas para instar al diálogo. A las misiones de los dos expresidentes del Gobierno, se sumó la visita del presidente de Ciudadanos, Albert Rivera. Ha alertado ante una situación crítica de falta de medicinas y alimentos. En Venezuela residen 200.000 españoles.
La gravísima situación en Caracas irrumpió en la actual precampaña. El presidente de Ciudadanos ha rechazado además con firmeza la posición de Pablo Iglesias Turrión y de Alberto Garzón, los líderes de Podemos y de Izquierda Unida, de justificar la represión y el encarcelamiento de Leopoldo López. Escuchar los sufrimientos, el hambre y las perseciones a los familiares de presos polícos le conmovió profundamente a Albert Rivera (ver en Hechos de Hoy, Albert Rivera no pudo contener las lágrimas por el sufrimiento en Venezuela).
Es en este marco en el que el presidente del Gobierno en funciones, Mariano Rajoy, preside este viernes en el Palacio de La Moncloa una reunión del Consejo de Seguridad Nacional que incluye por primera vez en su agenda la crítica situación de Venezuela. Preocupa la seguridad y situación de la amplísima colonia española, de 200.000 personas, así como el marco de crisis humanitaria y de colapso político.
Es una preocupación no sólo de España. En Buenos Aires el presidente de Argentina, Mauricio Macri, ha instado a abrir canales de dialogo ante una crisis política destructiva. El papa Francisco ha escrito una carta personal a Nicolás Maduro instando a la reconciliación, el diálogo y el fin del sufrimiento. Barack Obama viajó a la cumbre del G-7 de Japón con la atención constante a la grave crisis de Venezuela y su escalada de derrumbe y colapso progresivo.




