El general Frank McKenzie, jefe del Comando Central de Estados Unidos, llegó el domingo a la región del Golfo Pérsico para supervisar directamente la situación en Afganistán.
La prioridad es la llegada a Kabul de un equipo militar de controladores aèreos. El Aeropuerto Internacional de Hamid Karzai – Kabul quedaría así bajo control total de Estados Unidos. Sería el comienzo de la llamada Operación Éxodo bajo el mando directo del general Frank McKenzie.
De esta forma un equipo militar va a establecer su propio sistema de control de tráfico aéreo en el aeropuerto de Kabul para aumentar el número de vuelos de evacuación. La Fuerza Aérea de Estados Unidos mantiene este tipo de capacidad de manera rutinaria para que pueda operar en aeródromos en entornos remotos o en zonas de guerra.
El sábado, el presidente Joe Biden autorizó el despliegue de 1.000 soldados adicionales en Afganistán para ayudar en la "retirada ordenada y segura del personal estadounidense y otro personal aliado y una evacuación ordenada y segura de los afganos que ayudaron a nuestras tropas durante nuestra misión y a los que estaban en riesgo especial del avance de los talibanes".
Pero todo puede cambiar rápidamente en Kabul si el Talibán exige el control del aeropuerto de Kabul para prohibir la salida del país de afganos. El temor a la persecución, política de depuraciones, registros y detenciones arbitarias es el gran temor.





