El debate a cuatro manos, con los cuatros líderes principales (Mariano Rajoy, Pedro Sánchez, Pablo Iglesias Turrión y Albert Rivera) se sitúa en el primer plano (ver en Hechos de Hoy, Rajoy y Sánchez con interrogantes, y Rivera mira a Soraya y Casado). Atención a este debate que puede ser decisivo y pivotar sobre dialogo inmediato y los dos pactos: pacto para la legislatura y pacto para la investidura.
En este nuevo arranque político, Mariano Rajoy cometió el error de no saludar, distendido, a Albert Rivera en los actos del Dos de Mayo. Cristina Cifuentes no supo, o no quiso, buscar la complicidad del saludo entre ambos. En el evento de Prisa, Felipe González despacho su encuentro con Pablo Iglesias Turrión, tras el choque de la cal, con un golpe en la espalda. Mariano Rajoy tiene dudas también sobre los debates. Su postura inicial es el de uno a cuatro manos, en un escenario neutral, y uno segundo en Televisión Española con las siete primeras formaciones. Sopesa un nuevo cara a cara con Pedro Sánchez.
En el ambiente político crece la impresión de la máxima seriedad del Rey Felipe VI en sus nuevas consultas para designar un candidato y el deseo de que haya un gobierno listo para actuar antes del sábado 30 de julio.
Avance y macroencuesta
En este marco llega el barómetro de abril del Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS). Incluye datos sobre intención de voto. Se convierte por lo tanto en el primer estudio electoral tras la convocatoria de las elecciones generales del 26 de junio.
El trabajo de campo de ese estudio, que también incluye el ranking mensual de problemas nacionales y la nota que ponen los ciudadanos a las distintas instituciones, se realizó en los primeros días de abril, coincidiendo con la publicación de los denominados Papeles de Panamá -que acabó con la renuncia de José Manuel Soria como ministro de Industria-, y con la ruptura de las negociaciones para la formación de gobierno.
La encuesta se hizo un mes después de que el socialista Pedro Sánchez fracasara en su intento de convertirse en presidente del Gobierno, pero antes de que el Rey constatase con su tercera ronda de consultas de los días 25 y 26 de abril que la falta de acuerdo llevaba a la disolución automática de las Cortes y que era irremediable llamar de nuevo a las urnas.
El CIS ante dos estudios electorales, el barómetro de abril de este viernes 6 de mayo y la macroencuesta preelectoral del 9 de junio.
El último barómetro con datos de intención de voto del CIS se hizo el pasado mes de enero, apenas quince días después de las elecciones del 20 de diciembre. Aquel sondeo daba la victoria al Partido Popular, con un 28,8% de los votos (un resultado muy similar al que obtuvo en las urnas), y una ventaja de 8,3 puntos sobre el Partido Socialista, para que el calculó un apoyo del 20,5%. (1,5 puntos menos que el de las generales).
Esa encuesta auguraba que Podemos y sus confluencias desbancarían al PSOE y se convertirían en la tercera fuerza, sumando un apoyo del 21,9%, frente al 20,4% del 20D. Ciudadanos con un 13,3% de los votos con retroceso respecto a las generales en las que obtuvo un 13,9% de los votos emitidos. Finalmente, Izquierda Unida se anotaría un resultado muy parecido al que logró en las urnas.




