El presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, descartó la liberación de los manifestantes detenidos durante las protestas contra su gobierno, con lo que dio un portazo a exigencia clave de la oposición para reanudar el diálogo.
Maduro reiteró su posición en una reunión con alcaldes en el Palacio de Miraflores sobre "La seguridad y la paz", horas después que una misión de ministros exteriores de la Unión de Naciones Sudamericanas (Unasur) lanzara mensajes esperanzadores para que la oposición venezolana retome las conversaciones.
El alcalde opositor de El Hatillo, David Smolansky, pidió en el encuentro que Maduro considere la liberación de los detenidos durante las protestas, que además es una exigencia de la misión opositora en conversaciones con Unasur. Maduro reaccionó muy tajante: "Aprendamos a respetar los temas de debate que tenemos porque si no perdemos el tiempo. Usted viene a sacar una bandera partidista aquí. ¿Qué quiere, que yo los condecore? ¿Que los premie? No, (los manifestantes) tienen que ir a la cárcel y pagar, tiene que haber justicia", dijo y añadió que quienes están presos "lo están porque violaron la ley".
Visiblemente enfadado, Maduro dijo a Smolansky que si él no lo reconoce como mandatario no debería estar en la reunión y lo expulsó de la reunión si no le reconocía como presidente del país. El edil es dirigente del partido Voluntad Popular, al que pertenece Leopoldo López, encarcelado por orden del Gobierno.
Por su parte, la representación de la alianza opositora Mesa de Unidad Democrática (MUD) se reunió con los ministros de Exteriores de Unasur que participan en el proceso de facilitar el reinicio del diálogo: Luiz Figueiredo (Brasil), María Ángela Holguín (Colombia) y Ricardo Patiño (Ecuador), junto con el nuncio apostólico, Aldo Giordano.
La MUD entregó a los ministros el domingo un documento en el que detallan los compromisos que piden al gobierno para reanudar las conversaciones. Entre las exigencias están la revisión de todos los casos de los que consideran presos políticos, exiliados y procesados, entre los que se encuentra el líder de Voluntad Popular, Leopoldo López. Además se pide la excarcelación de los estudiantes detenidos durante las protestas antigubernamentales de los últimos tres meses que han dejado 42 muertos, cerca de 800 de heridos y cientos de encarcelados.




