Por primera vez el papa Francisco se reunió este lunes con seis víctimas de abusos sexuales cometidos por sacerdotes al mismo tiempo que les pidió perdón por la "omisión" de la Iglesia Católica en denunciar y frenar tales "crímenes". "Humildemente pido perdón” fueron las palabras que pronunció.
Asimismo, reconoció que los líderes de la Iglesia "no han respondido adecuadamente a las denuncias de abuso presentadas por familiares y por aquellos que fueron víctimas del abuso".
Durante esta sesión que se celebró en la residencia de Santa Marta con las seis víctimas, tres hombres y tres mujeres de Reino Unido, Irlanda y Alemania, Francisco reconoció la "complicidad" de la Iglesia con los delitos de pederastia, hechos que calificó como "crímenes graves" y "sacrilegio".
"Esta es mi angustia y mi dolor por el hecho de que algunos sacerdotes y obispos hayan violado la inocencia de menores", lamentó y aseguró que “son actos que han dejado cicatrices para toda la vida”, en referencia a quienes no soportaron el dolor y acabaron con sus vidas a lo largo de los años.
"Las muertes de estos hijos tan amados de Dios pesan en el corazón y en la conciencia mía y de toda la Iglesia" señaló Francisco. Tras la homilía, el Papa mantuvo un encuentro privado con cada una de las víctimas, asistido por un intérprete, tal y como indicó el portavoz del Vaticano.
Por su parte, Federico Lombardi subrayó la "excepcional" duración de las reuniones, tres horas y 20 minutos en total, y su carácter "espiritual" y sumamente "profundo", además del "lenguaje duro" empleado por el pontífice. En diversas ocasiones desde que fue elegido en marzo de 2013, Francisco condenó las agresiones sexuales a niños cometidos por partes de religiosos.
Fue el pasado mes de abril cuando el Pontífice pidió perdón por estos escándalos, que han enturbiado la imagen de la Iglesia católica. Sin embargo, algunos critican que haya esperado 16 meses para reunirse con ellas. "Las víctimas argentinas están particularmente disgustadas por no haber sido incluidas" recalcó Philip Pullela.
"Me siento interpelado a hacerme cargo de todo el mal que algunos sacerdotes, bastantes, bastantes en número, no en comparación con la totalidad (han hecho). (Quiero) hacerme cargo de pedir perdón del daño que han hecho por los abusos sexuales de los niños. Tenemos que ser muy fuertes. Con los chicos no se juega", comentó.




