Durísima etapa del Tour de Francia en la que el esloveno Primoz Roglic (Jumbo-Visma) y el neerlandés Mathieu van der Poel (Alpecin-Fenix) han dicho adiós. El primero debido a las lesiones que le produjo la terrible caída durante la tercera etapa, y el segundo, para preparar los Juegos Olímpicos tras perder el maillot amarillo este sábado.
Durante la etapa entre Lorient y Pontivy, Roglic sufrió una dura caída que le ocasionó varias heridas que le han "pasando factura" desde entonces. En la general, marchaba a 39:45 del líder, su compatriota Tadej Pogacar (UAE Team Emirates).
"No tiene sentido continuar así", aseguró Roglic. "Ahora es el momento de recuperarme y concentrarme en mis nuevos objetivos. Estoy muy decepcionado por tener que dejar el Tour, pero tengo que aceptarlo. Sigo siendo optimista y miro hacia adelante", anunció.
Horas más tarde, era Mathieu van der Poel el que decidía no tomar la salida este domingo, después de perder el liderato de la general este sábado en favor del esloveno Pogacar. Se marcha con un triunfo de etapa y tras haber vestido el maillot amarillo durante seis etapas.
Ahora, el nieto del mítico Raymond Poulidor se centrará en preparar los próximos Juegos Olímpicos de Tokio, en los que participará en la prueba de mountain bike.
Una etapa brutal
En cuanto a la etapa, fue el ciclista australiano Ben O'Connor (AG2R Citroën) quien logró una brillante victoria. En la novena etapa, de 144,9 kilómetros entre Cluses y Tignes, el esloveno Tadej Pogacar (UAE Team Emirates) ha dado un nuevo golpe a sus rivales en la carrera al dejarlos atrás en la ascensión final para retener el maillot amarillo.
En un día muy exigente, marcado por las duras condiciones climatológicas durante todo el recorrido y con hasta cinco puertos puntuables, O'Connor, que formaba parte del grupo de corredores que consiguió neutralizar al colombiano Nairo Quintana (Arkéa Samsic) a más de 75 kilómetros para meta, lanzó el ataque a falta de 16 y ya nadie consiguió atraparle.
Su amarillo virtual durante gran parte de carrera fue frustrado por el líder Pogacar, que volvió a arrancar con fuerza en el ascenso final para asestar un nuevo golpe a sus principales adversarios. Otro día más, sumó medio minuto a su favor frente a los Carapaz, Urán o Vingegaard, ahora sus principales rivales junto a O'Connor, segundo de la general.





