La OCDE (Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico) confía en que España crezca un 1,7% en 2015 y un 1,9% en 2016. Se alinea con las proyecciones del FMI (Fondo Monetario Internacional) y se acerca a las del Gobierno de Mariano Rajoy, que augura un alza del 1,3% en 2014 y del 2% en 2015.
El secretario general de la OCDE, Ángel Gurría, mantiene las mismas tesis que expuso en el Grupo de los 20. Atención al frenazo de la Eurozona y a la posición que adopte el Banco Central Europeo (BCE). Las economía de la Eurozona -como sucede con Japón- son un freno en lugar de impulsar la mejora gradual.
Existe además, y la OCDE insiste en ello, un riesgo de deflación para las economías de la Zona euro. Efectivamente España avanza y crece, aunque con paro. Si hay un frenazo total en la Eurozona, España lo acusará. Como ha destacado Hechos de Hoy, es el asunto que preocupa al ministro de Economía, Luis de Guindos. La OCDE advierte por tanto que vuelve el riesgo de deflación a la Zona euro y sugiere que el BCE destine hasta 700.000 millones a la compra de bonos públicos. El informe de otoño de la OCDE insiste por tanto en lo que adelantó en Brisbane. La nueva economista jefe de la organización, la estadounidense Catherine L. Mann, describió los escenarios.
Estados Unidos y Gran Bretaña crecerán con más fuerza que la Zona euro y Japón. En los mercados emergentes, India, Indonesia y Sudáfrica avanzan hacia una recuperación sostenida. Rusia se dirige al estancamiento y China se desacelera.
Con mucho, la preocupación para la OCDE es la Zona euro que "podría haber caído en una trampa de estancamiento persistente". "La Zona euro está en riesgo de deflación si el crecimiento se estanca o si las expectativas de inflación caen más", sentenció la OCDE en un muy serio aviso para Mario Draghi y el Banco Central Europeo.




