David Barnea, director del Mosad (Instituto de Inteligencia y Operaciones Especiales) ante horas críticas en Israel que exigen mesura, responsabilidad y serenidad.
Según destacaron analistas estratégicos a Hechos de Hoy, el Mosad habría planteado cuatro proyecciones en base a información recogida por satélites y agentes a pie de tierra que estarían actuando en los escenarios claves (Gaza, Siria, Líbano, Irak, Yemen e Irán). El Mosad estaría contando a la vez con informaciones actualizadas de la comunidad de inteligencia de Estados Unidos.
Primera proyección (responsabilidad política). Actuación en Teherán para abatir a personas directamente implicadas en el segundo ataque a Israel (responsables políticos y militares).
Segunda proyección (objetivos militares). Las bases desde las que Irán lanzó sus misiles balísticos; plataformas de lanzamiento; centros de mando y control; depósitos de combustible; silos de almacenaje; bases de la Guardia Revolucionaria, defensas antiaéreas; y baterías de misiles.
Tercera proyección (activos vulnerables). Contemplaría la isla de Kharg que es clave para el petróleo de Irán. Está situada en el Golfo frente a Kuwait. Tiene tanques de almacenamiento de gran capacidad y terminales capaces de manejar buques de gran tamaño, incluidos los superpetroleros (VLCC).
Cuarta proyección (poder nuclear). Sería la cuestión más delicada.Irán está enriqueciendo uranio mucho más allá del 20% que se requiere para un uso civil de la energía nuclear. Los objetivos del ataque serían Parchin, centro del programa nuclear militar iraní; los reactores experimentales de Teherán, Bonab y Ramsar; y las grandes instalaciones como Bushehr, Natanz, Isfahán y Ferdows.
El análisis de Ehud Barak
El exprimer ministro israelí Ehud Barak cree que Israel probablemente atacará la industria petrolera de Irán.
A diversos medios en Reino Unido y Estados Unidos apuntó que “Israel tiene una necesidad imperiosa, incluso un imperativo, de responder; creo que ninguna nación soberana de la Tierra podría no hacerlo”.
Apuntó el ataque a las instalaciones petroleras de los hutíes en Hodeidah, Yemen, como modelo que podría repicarse.
“Creo que podríamos ver algo así. Podría ser un ataque masivo y podría repetirse más de una vez”.
“Hay algunos comentaristas e incluso algunas personas dentro del establishment de defensa que han planteado la pregunta: ¿Por qué diablos no atacar el programa militar nuclear?”, se preguntó
“Hace poco más de una década, yo era probablemente la persona más agresiva en el liderazgo israelí y sostenía que valía la pena considerarlo muy seriamente, porque existía una capacidad real para retrasarlos varios años”.
“No es así en este momento, porque Irán es de facto un país en el umbral. Todavía no tienen un arma: pueden tardar un año en tenerla, e incluso media década en tener un pequeño arsenal. En la práctica, no es fácil retrasarlos de manera significativa”.
Aunque Barak dijo que pensaba que un ataque a la infraestructura nuclear era inútil, teorizó que el gabinete de Netanyahu probablemente seguiría presionando para que se llevara a cabo tal acción como un gesto simbólico.
“Se pueden causar ciertos daños, pero incluso esto puede ser considerado por algunos de los planificadores como un riesgo que vale la pena porque la alternativa es quedarse de brazos cruzados y no hacer nada. Así que probablemente incluso se intentará atacar ciertos objetivos relacionados con la energía nuclear”.
Críticas aceradas a Netanyahu
A la vez criticó duramente al actual gobierno de Netanyahu por permitir que la guerra se extendiera hasta ese punto. Barak afirmó que Israel debería haber respaldado los planes de reemplazar a Hamás por un nuevo gobierno palestino.
“Creo que es inevitable una respuesta contundente. Eso no significa que hace un año estuviera escrito en el cielo que iba a suceder. “Probablemente hubo varias oportunidades para limitar este conflicto antes de que se convirtiera en algo así como un enfrentamiento a gran escala en Oriente Medio. Por razones que no se pueden explicar con ningún pensamiento estratégico, Netanyahu rechazó cualquier tipo de discusión sobre lo que llamamos el día después”.
“No culpo a Netanyahu por todo lo sucedido. Básicamente, la culpa es de Hamás, Hezbolá e Irán detrás de ellos. “Pero dicho esto, tenemos la responsabilidad de actuar según una cierta lógica innata que comprende la situación, la oportunidad y las limitaciones”. “Hay un viejo dicho romano: Si no sabes a qué puerto quieres llegar, ningún viento te llevará allí”.








