Los equipos de rescate reanudaron las tareas de búsqueda por tierra, suspendidas al caer la noche, de las víctimas del accidente aéreo que este martes consternó a medio mundo. Alrededor de unas 500 personas, entre ellos bomberos, miembros del Ejército y personal técnico, se dieron cita en la remota zona de los Alpes donde se estrelló.
Aún se desconocen las causas del accidente de aviación más grave de los últimos cinco años protagonizado por el vuelo GWI9525 de Germanwings, filial de bajo coste de la alemana Lufthansa, de Barcelona a Düsseldorf, con 144 pasajeros a bordo (entre ellos 67 alemanes y 45 con apellidos españoles), del que ya informó Hechos de Hoy.
El movimiento de vehículos se intensificó a partir de las 07.00 horas (06.00 horas GMT) nada más que salió el sol en la localidad de Seyne-les-Alpes, a pocos kilómetros del lugar del accidente y donde se concentran los servicios de rescate. Las autoridades retomaron la ruta a pie hacia el lugar, después de que por la noche tuviera que detenerse.
Las autoridades tratarán de crear un camino hacia el lugar donde se encuentran, casi pulverizados, los restos del Airbus A320 y que durante la noche permaneció vigilado por cinco gendarmes. Durante la noche nevó en la zona del accidente y se espera que las condiciones meteorológicas no sean muy propicias para facilitar las labores de rescate.
Los cuerpos de rescate, que han sobrevolado en helicóptero la zona del accidente del avión Airbus A320, localizaron una caja negra y varios cuerpos sin vida. Las tareas de rescate van a ser muy complicadas debido al difícil acceso al lugar del siniestro.
A la zona tienen previsto desplazarse este miércoles por la tarde el presidente francés, François Hollande, el presidente del Gobierno español, Mariano Rajoy, y la canciller alemana, Angela Merkel. Ambos recibieron las condolencias de dirigentes desde todo el mundo, al ser la mayoría de las víctimas alemanas y españolas.
“No hay supervivientes”, dijo este martes el presidente francés François Hollande, que recibía la visita oficial de los Reyes de España, que fue cancelada. Entre los viajeros se encontraban 16 estudiantes alemanes de Haltern am See, en el noroeste de Alemania, que habían estado en un viaje de intercambio con familias del Instituto Giola, en Llinars del Vallés (Barcelona). Con ellos volaban, además, dos profesores.
La caja negra será analizada por los expertos del organismo francés de Investigación de Accidentes (BEA), que ya ha abierto una investigación al respecto. El operativo de rescate ya ha confirmado que no hay supervivientes. "La caja negra va a ser objeto de una exploración inmediata en las próximas horas para permitir que la investigación judicial avance rápidamente", aseguró el ministro de Interior de Francia, Bérnard Cazeneuve.
Cazeneuve confirmó que se dieron las instrucciones necesarias para "asegurar la zona del accidente con el fin de garantizar que se desarrolla en las mejores condiciones", y además indicó que tanto la prefectura como los servicios estatales "se están movilizando para coger a las familias que quieran desplazarse hasta el lugar" del accidente.
El ministro del Interior de Francia, Bernard Cazeneuve, precisa que, pese a que la caja negra está dañada, será posible analizarla. En una entrevista concedida a la emisora RTL, el ministro indicó que va a ser posible reconstituir los datos de esa caja que, recordamos, es la que graba las conversaciones de los pilotos.
Según el portavoz de Germanwings, Thomas Winkelmann, a las 10.47 el avión, cuyo comandante era un profesional con 10 años de experiencia y 6.000 horas de vuelo, comenzó a perder altura. El avión pasó de unos 35.000 pies (equivalente a unos 10.700 metros de altitud) a 6.900 pies (1.800 metros) en unos ocho minutos. A las 10.53 se tuvo el último contacto con los controladores. En la zona, los picos más altos alcanzan los 3.000 metros.
La autoridad francesa de aviación civil asegura que no hubo llamada de emergencia de los pilotos y que fue el controlador aéreo el que activó el protocolo de emergencia al notar el descenso brusco del avión y perder el contacto por radio. “No hubo ningún contacto ni alerta durante esos minutos”, señalaron fuentes oficiales.




