Mad Men fue capaz de capturar los modos más elegantes de los publicistas de los años sesenta en Nueva York, llegando a fascinar a la audiencia con historias totalmente creativas que se mezclaban con polémicas infidelidades. Esta representación de Manhattan ganó millones de fans en el mundo, docenas de premios y consiguió que actores desconocidos fueran totalmente conocidos desde 2007.
Ahora que los últimos siete episodios comenzarán a difundirse desde el 5 abril, la Gran Manzana puede disfrutar de almuerzos y cócteles a precios reducidos y visitar una exposición sobre la exitosa serie de televisión. AMC también develó una "escultura conmemorativa" en el Time and Life Building (edificio del tiempo y la vida), sede en la ficción de Sterling Cooper and Partners, la firma de publicidad de la que se habla en la serie.
Jon Hamm, quien interpreta a Don Draper, y sus coestrellas Elisabeth Moss, January Jones y Christina Hendricks asistieron al acto. La estatua seguirá expuesta en la plaza durante el verano. Asimismo, el Museo de la Imagen en Movimiento creó una exhibición de escenarios, piezas de vestuario y cientos de objetos de utilería; así como una visión fascinante de cómo el creador Matthew Weiner convirtió su idea en una serie televisiva.
Entre los más de treinta trajes que se exhiben figura el vestido negro que llevó Megan, secretaria y luego esposa de Don Draper, cuando cantó Zou Bisou Bisou; así como algunos de los generosamente escotados vestidos que convirtieron a su intérprete Hendricks en un símbolo sexual internacional.
"La pregunta del millón de dólares es qué es lo que hace que un programa de televisión o una película sean fantásticos. Pienso que el estilo visual de la serie es hermoso y eso le resulta muy atractivo a la gente (…) Pero no sé si hubiera sido posible sostener eso durante siete exitosas temporadas si no hubiera habido una estructura narrativa fuerte y personajes convincentes", comentó Barbara Miller.
Otro de los detalles son las potentes anotaciones que realizó Weiner en la década de los noventa, 15 años antes de que se emitiera la serie. “El salón de los guionistas de Mad Men también fue reconstruido parcialmente. La mesa y sillas de conferencia fueron enviadas por camión desde Los Ángeles, donde el equipo se reunía a diario para preparar las historias”, recalcó Miller.







