Después de la derrota en cuartos ante Carlos Alcaraz en la Caja Mágica de Madrid, Rafa Nadal arranca este miércoles su andadura en el torneo de Roma, quinto Masters 1000 de la temporada y que se disputa sobre tierra batida. En esta cita, Nadal espera aumentar sus sensaciones y su nivel de juego de cara a Roland Garros, su principal objetivo de la temporada.
"Mi cuerpo es como un coche antiguo, necesita tiempo para volver a arrancar", recordó en la rueda de prensa previa a su debut en el Foro Itálico, donde tendrá un estreno complicado ante el bombardero estadounidense John Isner.
Rafa iniciará ante el americano la defensa de su título de 2021, el décimo que logró en la Ciudad Eterna, un escenario donde espera estar a mucho mejor nivel que en el Mutua Madrid Open donde llegó justo de preparación tras lesionarse las costillas en el Masters 1.000 de Indian Wells.
El ganador de 21 "grandes" estuvo fuera de las pistas más de un mes. En Madrid, Nadal tuvo dos partidos muy exigentes en la tierra batida, donde su tenis se ve algo penalizado por la altitud, ya que a la derrota ante el murciano en tres mangas, se unió la victoria en la ronda anterior también en tres sets ante el belga David Goffin.
Este rodaje fue positivo y ahora intentará dar un salto adelante en un torneo donde volverá a ir por el lado del serbio Novak Djokovic, finalista el año pasado, que también está ganando sensaciones para defender su corona en París y con el que vería las caras en unas hipotéticas semifinales. El serbio no dio pie a la duda este martes en su estreno en Roma y arrolló al ruso Aslan Karatsev en dos sets (6-3 y 6-2), en poco más una hora y media.
Así, si el número cuatro del mundo supera el examen de Isner podría verse las caras en octavos con el canadiense Denis Shapovalov, mientras que en los cuartos de final se asoman rivales de enjundia como el noruego Casper Ruud o de nuevo Goffin. Por la otra parte van otros dos de los favoritos, el alemán Alexander Zverev, subcampeón en Madrid, y el griego Stefanos Tsitsipas.





