La renuncia de Minou Tavárez del PLD es la primera grande y buena noticia que he recibido en no se cuanto tiempo. Es buena y es importante. Minou ha hecho lo correcto, lo que se esperaba de ella.
La renuncia de Minou Tavárez despoja por completo al PLD de cualquier vestigio de autoridad moral y legitimidad que le hubiera quedado. Minou deja claramente dicho que dentro del PLD, lo mismo con Leonel que con Danilo no hay nada que buscar, no hay nada que hacer y no hay nada que esperar. Si lo hubiera, Minou no se hubiera ido y su misma carta lo reconoce claramente cuando señala: "No es mi intención provocar ningún debate. Se sabe de antemano de su imposibilidad. Tampoco lo intentaré en el futuro. Los temas del país son otros. Mejor dicho, es otro".
Es evidente que todos los esfuerzos que en el pasado ella y algunos otros hicieron por preservar el PLD como una institución respetable no produjeron resultados. Ese partido esta podrido y de hecho, lidera la corrupción de todo el sistema político dominicano y naturalmente, no quiere decir ni deja dicho que la corrupción haya estado confinada al PLD. La corrupción no la inventó el PLD ellos solamente la modernizaron, la expandieron y la despojaron de escrúpulo alguno.
Minou, en otra parte de su carta precisa, consigna el abandono de viejos principios y el establecimiento de una cultura nueva, depredadora e irresponsable: “Tan segura estoy de que esos principios e intenciones son ajenos al PLD, que le solicito tome nota de mi renuncia a esa organización política”.
Dejando a un lado el aspecto personal de la decisión de Minou, es importante analizar las consecuencias e implicaciones de esta. No intento consignar ahora las implicaciones personales para Minou más allá del hecho de que la posiciona frente a la historia dominicana y abre para ella toda clase de posibilidades. Queda demostrado además que, los hechos cuentan más que los discursos. Su renuncia es un hecho que llega acompañado de un discurso. Lo que frecuentemente recibimos en el país son discursos que no vienen precedidos ni acompañados de hechos ni decisiones.
Para el PLD la renuncia de Minou será devastadora. Los que no se vayan tras de ella al lugar que prefieran, pero fuera del PLD, no podrán alegar que no sabían lo que sucedía. Los que se queden, lo harán sin excusas, a la franca y sin pretender nada.
Con Minou se fue del PLD cualquier vestigio de glorias pasadas, de méritos fundacionales, de ética propuesta o reivindicada. Un solo hecho ha tirado por el piso todas las fanfarronerías científicas de Leonel Fernández, todas las esperanzas que muchos depositaron en Danilo Medina sin entender que, hijo del fraude, no podía ni podría adecentar nada a menos que enfrentara a los mismos que hicieron su ascenso posible. Y lo dice claramente Minou: "Me convoca la crisis institucional cada vez más a la vista de todos y todas. El descrédito de la política me convoca junto a la falta de credibilidad de tantos representantes populares y el aumento inmoral de la pobreza. Me convoca la lucha por mejores gobiernos, por un mejor poder legislativo, por mejores gobiernos municipales, por una justicia independiente".
Una sola cosa deseo añadir. Como el PLD responderá a Minou, si degradándola o pretendiendo ignorarla no lo se todavía. Pero lo que yo si se es que el PLD producirá lo antes posible un tema, no se cual, cualquiera, un tema que saque la renuncia de Minou de primera plana donde está ahora aunque la prensa oficial trate de ignorarlo. Todos esos periodistas y medios vendidos serán puestos al servicio de la causa grande del PLD: sacar el tema Minou de circulación trayendo a la opinión pública otro tema que a ellos les convenga. Apuesten a eso y apuesten también a la torpeza de nuestra oposición y la perfidia de esos mismos comunicadores que siguen ordenando, manejando, manipulando y discutiendo de encuestas amañadas cuya finalidad no es retratar la situación política dominicana sino inducir los resultados que el poder peledeista quiere.
Que seamos lentos en aprender ha sido una ventaja de la que ha disfrutado el PLD-Gobierno holgadamente.
– Melvin Mañón, escritor y reputado analista, reside en la actualidad en la República Dominicana.
– Minerva Josefina Tavárez Miraba, Minou Tavárez Mirabal (nacida el 31 de agosto de 1956 en Ojo de Agua, Salcedo), filóloga, profesora y política, ha sido diputada del Distrito Nacional desde 2002. Fue viceministra de Relaciones Exteriores en el periodo 1996-2000.
Es hija de Manolo Tavárez y Minerva Mirabal, fundadores del Movimiento Revolucionario 14 de Junio contra la dictadura de Rafael Leónidas Trujillo. Su madre fue una de las víctimas de la dictadura de Trujillo y su padre fue fusilado por el triunvirato que derrocó al gobierno de Juan Bosch en 1963. Huérfana a la edad de 7 años, es la hija de de dos mártires y héroes nacionales de la República Dominicana. Minou es prima hermana de Jaime David Fernández Mirabal, exvicepresidente de la República Dominica.
– Minou Tavárez Mirabal justificó su renuncia del Partido de la Liberación Dominicana PLD), en el que militó durante dos décadas, porque dejó de lado los principios que le dieron origen. Dijo que en su nuevo camino "ojalá pueda encontrar muchos políticos para construir una gran coalición para la democracia".
Citó entre "las gotas que rebosaron la copa" la corrupción y la impunidad y que la punta del iceberg fue el procedimiento legislativo para aprobar el Código Procesal Penal (CPP). "Son muchas gotas. Yo lo dije ante ustedes que llega un momento como dice un poema de Mario Benedetti: hay que dejar de llorarse las mentiras y cantarse las verdades", sentenció. Su dimisión fue valorada por analistas a Hechos de Hoy en Santo Domingo como un sismo político de largo alcance.







