Microsoft descartó definitivamente la opción externa y confirmó a Satya Nadella como nuevo consejero delegado, cerrando de forma definitiva el largo período de sucesión abierto el pasado mes de agosto con la retirada de Steve Ballmer.
Se trata de una decisión económica de primer orden por la importancia y dimensión de Microsoft. Supone a la vez una decisión empresarial de calado en el mundo de la tecnología personal porque el nuevo consejero delegado tomará decisiones rápidas en respuestas de Microsoft al escenario de vertiginoso desarrollo que representan los teléfonos inteligentes y las tabletas electrónicas. Para analistas, como se apuntó a Hechos de Hoy, este nombramiento marca la desvinculación de Bill Gates con Microsoft para volcarse en la filatroppía, que es el reto de su vida en estos momentos.
Microsoft, con Satya Nadella, cerró la puerta a investigar otros perfiles fuera de la compañía. Suponía una opción interesante pero se optó indudablemente por un planteamiento más conservador para una compañía que es la tercera tecnológica más importante del mundo después de Apple y Amazon. Satya Nadella se convierte en la tercera personalidad en casi cuatro décadas de historia de Microsoft después de Bill Gates y Steve Ballmer. Microsoft también anunció que John Thompson sucede a Bill Gates como presidente. Bill Gates asumirá un nuevo papel como "asesor de tecnología" según confirmó la propia compañía.
Satya Nadella, de 46 años y origen indio, se incorporó a Microsoft desde Sun MicroSystems. Lideró el cambio a la infraestructura en la nube En un e-mail interno, Satya Nadella explicó las razones de su nombramiento. "¿Por qué estoy aquí? Estoy aquí por la misma razón por la que creo que la mayoría de las personas se unen a Microsoft, para cambiar el mundo a través de la tecnología, que permite a las personas hacer cosas asombrosas. Sé que puede sonar hiperbólico y sin embargo es la verdad. Lo hemos hecho, lo estamos haciendo hoy, y somos el equipo que va a hacerlo de nuevo", explicó. Su desafío es mayúsculo y se puede visualizar de forma sencilla: más del 90% de los ordenadores de mesa tienen Windows pero solo el 4% de los teléfonos inteligentes lo llevan incorporado, y el porcentaje en las tabletas es aun más pequeño.
En la compañía que fundaron Bill Gates y Paul Allen, Satya Nadella lleva trabajando más de dos décadas. Bill Gates confía en su habilidad como demostró al crear la infraestructura que permite a los productos de Microsoft –buscador Bing, consola Xbox y programas Office– operar en la red. Microsoft es líder en el negocio de la nube junto a Amazon e IBM. En el momento de la llegada de Satya Nadella al timón total, Microsoft tiene una capitalización bursátil de 304.300 millones de dólares. Es por tanto la compañía tecnológica más valiosa junto a Apple y Google.
Si Microsoft no hubiera optado por él, la alternativa estaba en Alan Mulally. Pero no quiso abandonar Ford. Los retos de Satya Nadella están en la batalla de afianzar el sistema operativo Windows 8 en los nuevos escenarios, el paquete de programas, e impulsar el negocio de servicios de gestión y análisis de datos para las empresas con el pilar de la nube, un reto que va a fijar en los próximas semanas y meses con gran atención las miradas de Wall Street.







