Uno de los estrenos más esperados de esta semana es Selma. La cinta es una crónica sobre la lucha del político y activista Martin Luther King Jr. (David Oyelowo) en defensa de los derechos civiles se centra en la marcha desde Selma a Montgomery (Alabama), en 1965, que llevó al presidente Lyndon B. Johnson (Tom Wilkinson) a aprobar la ley sobre el derecho al voto a los ciudadanos de color.
La historia arranca justo después de que King ha recibido el premio Nobel de la Paz en 1964, dando paso a una espectacular secuencia bellamente fotografiada de un atentado donde mueren unas niñas y en un ralentí que presagia lo peor.
Afortunadamente el resto del metraje de Selma no abusa de efectismos y se concentra en contar su historia, eso sí de manera por demás correcta y convencional, con un guión rígido que no se permite muchas libertades en la ya tercera película de su directora. David Oyelowo, Tom Wilkinson, Tim Roth, Giovanni Ribisi, Cuba Gooding Jr. se ponen a las órdenes de Ava DuVernay.
Maps to the Stars es un cuento moderno sobre la obsesión por la popularidad. Stafford Weiss es terapeuta y escribe libros de autoayuda. Tiene una mujer sobreprotectora, un hijo antigua estrella de la TV en rehabilitación y una hija que acaba de salir del psiquiátrico. La principal cliente de Stafford es una famosa actriz, a punto de interpretar el papel que hizo su madre en los años 60.
Julianne Moore, Mia Wasikowska, Robert Pattinson, John Cusack, Olivia Williams y Carrie Fisher se ponen a las órdenes de David Cronenberg para rodar una enmienda a la totalidad del mundo de las estrellas de Hollywood, con sus relaciones sexuales insanas, sus fiestas desbordadas de drogas y sus contratos multimillonarios.
Maps to The Stars es una sátira fresquísima de la industria cinematográfica contemporánea, un retrato de las facetas ocultas de cada persona, un filme que no se conforma con satirizar la sociedad hollywoodiense, sino que va más allá riéndose de cosas que deberían ser serias de verdad, tales como el linfoma, la esquizofrenia o la muerte de un niño pequeño ahogado en una piscina.
Desde Estados Unidos llega En tercera persona. Bajo la batuta de Paul Haggis se presentan tres historias de amor que tienen lugar simultáneamente en tres ciudades: Nueva York, París y Roma. Un escritor neoyorquino (Liam Neeson), que acaba de separarse de su esposa y se encuentra en París, mantiene una relación más bien problemática con su amante (Olivia Wilde).
Una madre neoyorquina (Mila Kunis) niega tajantemente ser la responsable de un accidente que casi le cuesta la vida a su hijo. El padre del niño (James Franco) intenta que culpen a su mujer de negligencia para conseguir la custodia del niño. En Roma, un empresario estadounidense (Adrien Brody), se enamora hasta tal punto de una gitana (Moran Atias) que participa en la liberaración de la hija de su amante, a la que ha secuestrado un mafioso.
Calvary es otro de los estrenos. Desde Irlanda y bajo el poder de John Michael McDonagh aterriza esta comedia dramática, el segundo proyecto del director que dejará con la intriga a más de uno. La historia de la cinta es bastante sencilla: Un día el padre James Lavelle está en el confesionario como suele ser su costumbre, esperando a que uno de los feligreses se acerque y cuente sus culpas en busca de consejos y el perdón divino.
En eso el padre escucha una confesión muy extraña, llena de odio y sarcasmo sobre un evento muy oscuro del pasado de dicho feligrés, al final de la "confesión", el mismo le asegura que va a matarlo y le da una semana al padre para que resuelva sus asuntos pendientes. A pesar de semejante amenaza de muerte, el padre James se mentaliza y se prepara para lo peor a pesar de haber consultado el caso con otros colegas y sigue con su rutina normal de siempre que es el de reencausar a sus feligreses por el buen camino.
Sin Ley está basada en el libro escrito por Matt Bondurant, uno de los nietos del pequeño de esos 3 hermanos fabricantes de licor clandestino que durante la Ley seca plantaron cara a corruptos servidores de la ley tratando de vencer la última resistencia de los destiladores rurales que preferían pagar mordida a tener problemas.
Se presenta una de esas historias con tipos curtidos, contundentes y fieles a unos principios que todo aquel que no sea consciente de aquello de “la realidad supera en muchos casos a la mas delirante de las ficciones”, podrá tachar de inverosímil y chapucera. Shia LaBeouf, Tom Hardy, Jason Clarke, Jessica Chastain y Guy Pearce son sus protagonistas.
Oculus: El espejo del mal llega a los cines como el plato fuerte de terror e intriga. En 2006, Mike Flanagan había realizado un muy interesante y terrorífico cortometraje donde un hombre se enfrentaba a un misterioso espejo, de nombre Oculus: Chapter 3 – The Man with the Plan. Ahora retoma la idea del espejo como origen del mal, pero le da un par de vueltas a la anécdota, que cuenta la historia de una especie de maldición ancestral contenida en el espejo y una venganza dentro del entorno de una familia.
La historia arranca once años atrás con los dos hermanos, Kylie y Tim, entonces de 12 y 11 años, siendo testigos de cómo el padre asesina a la madre, Tim es culpado por el crimen y es recluido en una clínica para enfermos mentales. En el presente Tim sale rehabilitado, y su hermana le hace cumplir una vieja promesa, deberán comprobar que él es inocente y sacar a la luz el misterio que envuelve al espejo, que ha sido recuperado por la chica.







