A la resaca de Brexit no se puede añadir un choque frontal con España. Analistas y gurús económicos coinciden en Bruselas. La Comisión Europea podría cometer un error de cáculo grave con el caso Durao Barroso abierto (ver en Hechos de Hoy, Barroso chez Goldman Sachs, un escándalo para Désir y Moscovici).
La polémica del déficit se produce además en un momento de alta incertidumbre política en Madrid. La investidura de Mariano Rajoy no está asegurada pese a su victoria y avance en las últimas elecciones. Si hubiera un nuevo colapso político en Madrid con convocatoria de nuevas elecciones, se estaría hablando de un fracaso de España como socio fiable de la Zona euro.
Luis de Guindos se ha esforzado en una negociación ardua con instrucciones claras de Mariano Rajoy. El presidente del Gobierno en funciones ha enviado una nueva carta al presidente de la Comisión Europea, Jean-Claude Juncker. Ha propuesto abiertamente una multa cero por el incumplimiento del déficit público de 2015, en lugar de los 2.160 millones de euros que establecen las normas de la Unión Europea.
"España no es una amenaza para la estabilidad financiera de la Zona del euro. La decisión de imponer una multa a España, no sólo sería incoherente, sino también contraproducente", es el argumento central de Mariano Rajoy. La carta se ha conocido el día de la reunión con Pedro Sánchez. Y en un momento de altas incertdumbre. Si la Comisión Europea no valora todos los factores, se disparará de nuevo en el pie tras Brexit. Y agravará la relación con el flanco sur de la Unión Europea. Atención a este foco de crisis que causa zozobra en las empresas del IBEX 35.






