Mariano Rajoy culminó el miércoles dos encuentros prioritarios de su agenda política. Escogió el formato de almuerzos de trabajo para su reunión del martes con Albert Rivera, el líder de Ciudadanos, y del miércoles con el secretario general del PSOE, Pedro Sánchez.
En fuentes de La Moncloa se ha señalado que fueron encuentros sobre el momento político de la recta final de esta legislatura y de valoración general tras los comicios locales y regionales del 24M. Sin embargo, y pese a la discreción por todas las partes, los dos almuerzos han estado bajo el clima concreto de pactos generales, que son un escenario insólito en la democracia y que pueden convertir a los vencidos en vencedores.
Según informaciones de Hechos de Hoy, Mariano Rajoy habría querido conocer la valoración política de los líderes de Ciudadanos y el Partido Socialista (PSOE). El presidente del Gobierno trabaja en el calendario de este fin de la legislatura. Su propósito sería el de declarar hábiles los meses de julio y agosto para una intensa actividad en el Congreso de los Diputados. El objetivo es el de presnetar, tramitar y aprobar las leyes pendientes, de forma muy especial los Presupuestos de 2016.
Ante meses muy importantes, Mariano Rajoy habría querido abrir un canal de comunicación directo con Albert Rivera y Pedro Sánchez. Escogió el formao de almuerzos en La Moncloa para crear un clima de mayor acercamiento personal.
El presidente buscó más el escenario de objetivos compartidos en este fin al de legislatura que el debate puntual sobre pactos. Lo novedoso de estos encuentros en La Moncloa es el reconcimiento del presidente al peso político de Cudadanos (partido de centro progresista como destaca Albert Rivera) pese a su ausencia, en la actual legislatura, tanto en el Congreso de los Diputados como en el Senado.




