El miedo aumenta aún más en Francia. El primer ministro francés, Manuel Valls, advirtió del riesgo de que el país sufra un ataque terrorista con "armas químicas o biológicas" ante la Asamblea Nacional, donde pidió a los diputados que validen la prolongación del estado de emergencia en Francia durante tres meses. Cabe recordar que la legislación actual sólo permite declarar el estado de excepción durante 12 días.
"No podemos descartar nada", destacaba Valls. "La imaginación macabra de los cerebros terroristas no tiene límites: rifles de asalto, decapitaciones, bombas humanas, cuchillos (…) Existe también el riesgo de armas químicas o bacteriológicas", subrayó.
“Estamos en guerra. No en una guerra a la que la historia nos ha acostumbrado trágicamente. Una nueva guerra, exterior e interior, en la que el terror es el primer objetivo y el primer arma”, agregó el primer ministro, al mismo tiempo que enumeraba los atentados que sufrió Francia en el último año.
“Es una guerra en la que el frente de combate se desplaza constantemente y está en el corazón de nuestra vida cotidiana” agregó Valls, que la describió como “una guerra planificada y llevada a cabo por un ejército de criminales”. El primer ministro francés agregó que la "novedad es la forma de operar, la de atacar, de matar, que evoluciona sin cesar".
“La macabra imaginación de los que dan las órdenes no tiene límites: fusil de asalto, decapitación, bombas humanas, armas blancas… o todo a la vez, perpetrados por individuos, comandos particularmente organizados”, declaró Valls y reclamó “un control sistemático en las fronteras de la Unión Europea para los beneficiarios de la libre circulación”.
“Ya es hora de que Europa adopte el texto sobre el PNR que garantice el seguimiento de los desplazamientos, incluso en el interior de la UE. Es una condición para nuestra seguridad colectiva”, insistió.
El estado de emergencia permite: realizar registros en domicilios privados sin orden judicial, tanto de día como en plena noche, prohibir la circulación de vehículos y de personas en determinadas áreas, algunas zonas podrán estar sujetas a controles militares y se podrá revocar el permiso de residencia en Francia a todos aquellas personas que se considere que obstaculizan la actividad de las autoridades.
Asimismo, también será posible expulsar del país y retirar la nacionalidad francesa a los ciudadanos con doble pasaporte que se considere que son peligrosos para la seguridad y el orden público. Las autoridades podrán ordenar el arresto domiciliario de quienes se considere que entrañan una amenaza pública así como el cierre teatro, cines y otros locales ya que las reuniones públicas pueden declararse ilegales. Por último, también existirá cierto control sobre la prensa y los medios de comunicación.
Tras los atentados del viernes en París, que han dejado 129 muertos, el presidente François Hollande impuso un proyecto de ley con el objetivo de extender a tres meses la declaración del estado de excepción y que, además, contempla nuevos poderes para el Estado a la hora de luchar contra la amenaza terrorista.
– Ver en Hechos de Hoy: Un móvil y un GPS en las pistas que llevaron a la operación de Saint-Denis




