Quedó asentado el nuevo clima de deshielo entre Mauricio Macri y el papa Francisco. Se pasó a una relación institucional, como deseaba Francisco, un paso que no ha sido fácil tanto por parte de la Casa Rosada como por el Vaticano donde fueron llegando demasiadas confidencias que no ayudaron a allamar el camino.
Francisco no viajará en este 2016 a Argentina. Se lo hizo saber a Mauricio Macri en su audiencia. Muy posiblemente el Papa, como indicaron fuentes vaticanistas a Hechos de Hoy, introduzca en su agenda una visita a Colombia si se firma la paz, y es un paso definitivo, entre el Gobierno de Juan Manuel Santos y las FARC.
Eso no significa que el Papa siga, y esté pendiente al detalle, de la política de Argentina, el desenlace de la batalla ecomómica (que es vital) de los fondos buitre, y la relación del presidente con los gobernadores. O, por decirlo de otra manera, los nuevos equilibrios y sensibilidades en la oposición peronista, que es un edificio agrietado.
Mauricio Macri, muy activo en su página de Facebook, quiso destacar el tercer aniversario del nombramiento de Francisco con el vídeo de la noche mágica en la que Jorge Mario Bergoglio anunció la sorpresa de la llegada a Roma de un Papa que venía "del fin del mundo", su querido Buenos Aires. "Tres años del papa Francisco", titulo Mauricio Macri el vídeo que subió a su cuenta de Facebook.
Su ministra de Exteriores, Susana Malcorra, recordó este aniversario en su cuenta de Twitter con un mayor énfasis. "Vayan mis felicitaciones y deseos de trabajar juntos a favor de la igualdad y el cambio climático, en contra de la pobreza y el narcotráfico", fue su tuit. Definitivamente, una relación institucional, y sin resevas ni escollos, entre la Casa Rosada y el Vaticano.




