Un viaje de Barack Obama a Cuba cuidado en todos sus detalles. El presidente ha escuchado diferentes sensibilidades y ha dejado en buenas manos perfilar los detalles de su agenda.
En el arranque de esta visita, encuentro con el cardenal Jaime Ortega. Barack Obama quiere reconocer lo primero el papel de avanzada que ha protagonizado la Iglesia en Cuba desde la visita de Juan Pablo II. Jaime Ortega ha sorteado a sus críticos, dentro y fuera de la isla, para convertir a la Iglesia en un interlocutor del castrismo. Ha tenido una relación muy estrecha además con el papa Francisco en el logro de la mediación secreta en el proceso que ha culminado con el fin de la Guerra Fría en el Caribe.
La visita empieza oficialmente este lunes con la ofrenda floral en el monumento a José Martín en la Plaza de la Revolución. Posteriormente se celebra el que será el tercer encuentro de Barack Obama con Raúl Castro desde 2014. Este es el más importante. Van a dar a corto y medio plazo un gran impulso a la relación entre Estados Unidos y Cuba. Todo el protocolo se cuidará por parte cubana en el Palacio de la Revolución. Raúl Castro sabe la importancia de esta visita y sus repercusiones.
En la agenda de todos los contactos, un énfasis del presidente en escuchar y apoyar a los protagonistas de lo que es el inicial sector privado. Son los nuevos pequeños empresarios, los llamados cuentapropistas, los pequeños negocios. Estas voces las quiere escuchar el presidente en la Fábrica de Arte Cubano en el barrio del Vedado.
En la parte política, Barack Obama se va a dirigir a todo el país. Lo hace el martes desde el Gran Teatro de La Habana en uno de los discursos de su legado. El equipo presidencial que ha trabajado en los detalles de la visita con los funcionarios cubanos buscó la confirmación de la retransmisión en directo de este acto por la televisión.
Barack Obama se va a dirigir a todas las generaciones de los cubanos, jóvenes y mayores. Mirará al pasado y al futuro. Y a la importancia de convertir los derechos humanos en pilar del futuro que se abre. Es un discurso capital porque Barack Obama sabe que esta visita es escrutada al minuto desde Miami, por el exilio aficando sobre todo en Florida. La Casa Blanca mantuvo la discreción sobre los detalles de este discurso pero confirmó a la vez su trascendencia.
En los perfiles de esta visita se aseguró la libertad de maniobra del presidente para escuchar con plena libertad a los disidentes. Es un encuentro en la Embajada de Estados Unidos en La Habana. Asisten, en otros, los disidentes Manuel Cuesta Morúa, José Daniel Ferrer y la bloguera y periodista opositora Yoani Sánchez.
Para una visita histórica, la imagen por encima de todas con la que pasará la presidencia de Barack Obama a los libros de historia, el broche de oro, es el partido amistoso de beisbol entre el equipo de los Tampa Bay Rays, de Florida, y la selección nacional de Cuba. Se celebra en el Estadio Latinoamericano. Barack Obama quiere que esta gran pasión por el beísbol sea el termómetro de la nueva relación que se está escribiendo. El futuro comienza a escribirse en La Habana.
– Ver en Hechos de Hoy, Obama escucha desde Emilio Estefan a Angela Freyre antes del viaje a Cuba.




