Esta vez no fueron especulaciones, Alexis Tsipras hizo sus propias confidencias a la revista alemana Der Spiegel (el espejo). La conclusión es la que se podría vivir de nuevo un thriller pero sin música de cuchillos. También se podría apuntar que Angela Merkel ve ahora el euro (al borde la paridad de 1-1 con el dólar, una buena noticia para Europa) más asentado. Y la autoridad de Mario Draghi, pese a lo se le pueda discutir por los duros en Alemania, es firme. Cuenta con la confianza de la canciller.
Grecia entra en la dinámica de vivir a corto plazo. Por lo que la relación entre el primer ministro, Alexis Tsipras, y el presidente del Banco Central Europeo (BCE), Mario Draghi, es fundamental. Si hay una crisis de confianza y relación política y económica, y no hay financiación, créditos a corto plazo, sería un drama para Grecia, Alexis Tsipras advirtió de ello.
“En ese caso volveríamos al thriller que vivimos antes del 20 de febrero" declaró a Der Spiegel, advirtiendo a la vez que "el BCE sigue teniendo en sus manos la soga alrededor de nuestro cuello”.
Hay que explicar el contexto de estas declaraciones. El lunes, el Eurogrupo analiza las reformas acordadas por el gobierno griego. El jueves, en Nicosia, Mario Draghi condicionó la ayuda a Grecia a reformas ambiciosas.
Alexis Tsipras avanzó lo que estudiará el Eurogrupo. "Primero, lucharemos contra la crisis humanitaria. Queremos crear un carné de ciudadanía con el que se pueda recurrir a los servicios básicos estatales”, apuntó refiriéndose a alimentos y electricidad.
Explicó también su relación con Europa y el euro. "Quiero a Europa. La Eurozona es como un jersey de lana. Cuando se empieza a deshacer, el proceso ya no se puede parar”. También, y es uno de los elementos reveladores de estas confesiones, giró su mirada sobre lo impetuoso de su mediático ministro de Finanzas, Yanis Varoufakis.
“Le he pedido a todos los miembros del Consejo de Ministros menos palabras y más actos, no solo al señor Varoufakis”, dijo Alexis Tsipras. Los comentarios en Bruselas, como recogió Hechos de Hoy, apuntan a la dirección de que Alexis Tsipras estaría arrepentido de no haber escogido a una persona más discreta, que amara más la economía que los platos de la televisión y el brillo de los focos.







