Los vídeos son aterradores con la lava engullendo las casas. La Palma, en erupción medio siglo después. Diez mil personas tendrán que abandonar sus casas tras la explosión de fuego en Cumbre Vieja. La lava y el humo se hacen con la isla. El volcán da miedo. Muchas personas han perdido absolutamente todo.
En las redes sociales, sorpresa, solidaridad y miedo reflejado en un alud de trending topics (TT) en España:
#Pompeya
#Teide
#Apocalypse
# Yovoyamear
Un gran impacto no sólo en los informativos de las cadenas de televisión en España sino también en toda América Latina.
Todas las miradas se han puesto en la isla de La Palma (fascinación y terror) después de que en la tarde del pasado domingo erupcionara el volcán de Cumbre Vieja. La erupción ha provocado llamativos ríos de lava que recorren todos los alrededores con dirección a la zona de costa de la isla.
En este sentido, más de 5.000 vecinos de La Palma han sido evacuados y alrededor de ocho viviendas han sido destruidas.
Hace 50 años, cuando se produjo la erupción del Teneguía, fue la última vez que la isla vivió una situación como esta.
El domingo en Código Samboal, en el canal TRECE, ha intervenido Juan Rueda, sismólogo y vulcanólogo del Instituto Geográfico Nacional (IGN), que ha explicado con más detalle el motivo de esta erupción.
"Este volcán se ha comportado como debe comportarse un volcán. Ha venido anunciando desde hace años con pequeños enjambres a profundidad de más de 20 kilómetros. Este año subieron los terremotos un paso más hasta la media de 10 kilómetros y en los últimos días hemos tenido terremotos superficiales que han provocado que ese magma que íbamos teniendo se haya roto. Se ha producido una fisura, donde la corteza es débil, y el magma ha superado esa fisura para salir a superficie", ha señalado.
En cuanto al tiempo que puede durar la erupción, Juan Rueda no ha puesto plazos, señalando que es una cuestión ambigua que depende de la velocidad y de la cantidad de material que haya.
"Ahora está saliendo el material magmático en forma de lava. Una vez que sale a la superficie ya le llamamos lava. Esos ríos de lava durarán hasta que se llegue a una situación de equilibrio y deje de salir. Si me preguntas por el tiempo que va a durar no podemos poner plazos. El último volcán en La Palma en el año 1971 duró unos 10 días, pero dependen mucho del número de focos por el que salga este material y sobre todo dependerá de la cantidad que exista".
En relación con la cantidad de material magmático, también ha hecho públicos los datos que maneja.
"Según nuestros cálculos, puede que haya una media de 11 a 15 millones de metros cúbicos de material. No quiere decir que todo ese material tenga que salir a la superficie, pero por supuesto gran parte de él".
En este sentido, Juan Rueda ha subrayado las características más importantes que están detrás de las erupciones en la isla de La Palma.
"Hay muchas clases de volcanes. En este caso, en la isla de La Palma, las erupciones son monogenéticas. Son erupciones fisural. Hay una fisura que se ha formado por los últimos terremotos superficiales que se han producido esta mañana. Esos terremotos ha tenido su origen en que el magma estaba empujando a la corteza, que no podía aguantar más ese empuje y se ha fisurado. A lo largo de esa fractura está saliendo el material".
"El material magmático asciende por el magma por una cosa que en geología llamamos plumas magmáticas. No existen en todas las zonas, pero en esta de Canarias sí. Ese material asciende y ese material lo que ha hecho ha sido provocar en esta zona de La Palma un abombamiento de la Isla de la Palma. A partir de ahí podemos numerizar, a través de la introducción de un instrumento dentro de la tierra que nos permita saber cuánto abombamiento se ha producido. A partir de ahí podemos comenzar a hacer las cuentas".
También se ha referido al peligro de la lava, sobre todo cuando el material entre en contacto con el agua: "El peligro es evidente. Lo que está transcurriendo por la superficie de La Palma está a más de 1,000 grados. En cuanto llegue al agua se producirán explosiones tras el contacto, que también van a ser muy vistosas, pero para la fauna van a ser muy dañinas".
Por último ha querido valorar positivamente las medidas y la coordinación que se encuentra detrás de la vigilancia y la actuación ante situaciones como esta.
"España avanza. En el año 1971 cuando se produjo la explosión del Teneguía no había Protección Civil. En estos momentos hay un plan de emergencia volcánico en Canarias del que formamos parte todas las instituciones científicas que tenemos responsabilidades. Fuera de esas instituciones hay muchos investigadores, profesores e interesados en la Geología que pueden opinar. Al final son las autoridades las que toman la decisión, pero en este caso creo que la respuesta ha sido buena".





