Comienza la cuenta atrás. Este mismo jueves Barei puso rumbo a Estocolmo para participar en el Festival de Eurovisión 2016. Y a menos de 48 horas de coger el avión con destino a la capital sueca reconoció que se siente "emocionada y nerviosa, con ganas de pisar el escenario del Globe Arena y de vivir el privilegio que es poder actuar allí".
La cantante actuará en el Globe Arena de Estocolmo el próximo 14 de mayo que, por primera vez, se verá en directo en Estados Unidos, sumándose así a otros países como Australia o China que en los últimos años han convertido a este formato en el programa musical de mayor audiencia a nivel mundial.
Desde que fue elegida para representar a España el pasado mes de febrero den Objetivo Eurovisión, Barei recalcó que trabajó "muy duro" para conseguir su sueño. "Gira internacional, numerosos ensayos y actos promocionales, así como la reedición de su último disco, Throw the".
"He tenido momentos de ponerme a llorar y la semana pasada fue la peor de todas. Reventé porque me duele que digan cosas que no son ciertas, que tergiversen las frases que has dicho, pero el 99% restanto es todo fuerza, cariño y mucho ánimo", afirmó.
Sea cual sea su puesto definitivo en la gran final, que se celebrará el 14 de mayo, su empeño estará puesto en emocionar, trasladar a la audiencia el mensaje de superación de su rítmico tema de aires disco funk y en hacerles bailar. "Eso seguro", subrayó la cantante.
"Me dará igual el puesto, aunque sea primera, si mi actuación no emociona", aseguró la joven compositora, que se reconoció en estos momentos "muy emocionada y nerviosa de forma positiva, con ganas de pisar el escenario".
De entre los países a concurso, Barei ve especialmente con posibilidades al representante francés, Amir, que va segundo en las apuestas y que se presenta, según ella, con "una de las mejores canciones y un representante con carisma".
Por delante de él se encuentra situado en los pronósticos el ruso Sergey Lazarev, del que Barei destacó la "espectacularidad visual" de su puesta en escena. Respecto a la suya, la española solo avanzó que será "muy minimalista".




