En los hechos de hoy, viernes 28, Carlos Mazón en una situación límite.
Momento límite
Crece la presión sobre el presidente Mazón, cada vez más acosado tras reconocer a qué hora llegó al Cecopi (Centro de Coordinación Operativa Integrado). No es el estilo de Alberto Núñez Feijóo decapitar a Carlos Mazón ni faltar a su dignidad personal. Sabe además, como explicó a Ana Rosa, que es una situación que divide a ciudadanos de diferentes sensibilidades y que Pedro Sánchez atiza de manera descarada buscando sólo réditos personales.
Feijóo no ignora además que crece la presión en el Partido Popular para una salida rápida de Mazón en medio de la investigación judicial. La extitular de Emergencias avisó de que se sabrá “toda la verdad” y hay dirigentes fuera del primer anillo de Feijóo que valoran un relevo urgente. Se ha declarado por tanto una situación de fuego amigo.
Situación muy delicada
Carlos Mazón puede aferrarse al poder, negarse a dimitir, poner en peligro la reconstrucción de Valencia y hundir al Partido Popular a tercera fuerza política. O reaccionar ante todo sus errores. La DANA le ha hecho tanto daño a él como a Pedro Sánchez. Pero además podría ser destructiva para el liderazgo de Albero Núñez Feijóo.
Desde la trágica DANA monstruo del 29 de octubre, Mazón en su momento más crítico. Lo peor no es haber nombrado un portavoz único para informar cada día de datos y hechos de una reconstrucción que debería estar en una situación de total prioridad.
No sólo no empatiza sino que desafía a sus criticos. La investigación penal de la DANA comenzada por un juzgado de Catarroja y las constantes nuevas versiones sobre las horas más críticas le hacen avanzar sobre un escenario muy frágil y ya sin margen de maniobra.
Está perjudicando, indicaron analistas a Hechos de Hoy, su propio relato y su gestión que debería centrarse únicamente en explicar las acciones de su gobierno (Consell), las inversiones y los recursos destinados a la reconstrucción.
El Partido Popular ya sabe que puede no tener ningún apoyo de Vox a nivel nacional. Y que el propio Santiago Abascal es capaz de intentar sumarse a una moción de censura de todas las fuerzas políticas contra Mazón. Pero los líderes regionales de Vox pueden buscar una fórmula de apoyo a Mazón.
Lo peor y lo mejor
Por lo pronto, el Partido Popular ha descartado una gestora para el partido con la alcaldesa de Valencia, María José Catalá, al frente La noticia apuntada por La Vanguardia ha creado fuetes tensiones entre las tres alas del partido.
Entre lo escenarios, tres opciones:
– Mazón podría dimitir en gesto de dignidad personal y punto final a su carrera política.
– Mazón podría construir un pacto especial de PP y Vox (con o sin Abascal) para un cambio en la presidencia autonómica. Para este paso sólo podría valer la propia María José Catalá, que es diputada en el Parlamento regional (Les Corts).
– La poderosa e influyente patronal de los empresarios valencianos (AVE) podría instar por su parte al fin de la lucha política, al silencio definitivo de Mazón sobre las polémicas , y a dejar actuar a la Generalitat Valenciana trabajando sobre el presente y futuro de Valencia. Un equipo especial de gestión con el apoyo directo y constante de Feijóo. No sólo sería un pacto regional sino un auténtico Pacto de Estado.
Si todo sigue en las únicas manos de Mazón y la bronca, la crisis descarrilará. Mazón fue el culpable de frustrar la llegada de Feijóo a La Moncloa. Su empecinaminto podría causar mayor dañó aún al Partido Popular a nivel negional y nacional.







