“Es más sexy insinuar que enseñar”, estas fueron las palabras que pronunció Kim Kardashian durante la presentación de su línea de ropa en 2010. Por aquel entonces la polémica estrella aseguraba no entender a aquellas personas que se quitaban la ropa al igual que tampoco lo hacía con aquellas que “se empeñan en ponerse prendas provocativas sin motivo”.
Cuatro años después las cosas han cambiado. Por si no se había comentado, debatido y discutido lo suficiente sobre el trasero de Kim Kardashian, la desproporcionada anatomía de la mediática personalidad vuelve a estar en el mundo de mira tras hacerse pública la portada de invierno de la publicación Paper Magazine.
En las redes se pudieron ver dos impactantes imágenes: en una aparece la hija mayor del abogado de O.J. Simpson y esposa del rapero Kayne West de espaldas, presumiendo orgullosa, sin ningún tipo de pudor, de su atributo favorito, sus nalgas; en otra, la que parece ser la versión discreta, Kardashian aparece tapada, enfundada en un largo vestido de fiesta negro, demostrando un desconocido talento.
Colocada en una extraña posición, descorcha una botella de champán, cuyo líquido, que sale disparado, llena una copa colocada sobre su trasero. La mismísima Kim Kardashian publicó un mensaje en su cuenta de Twitter haciendo referencia a estas nuevas dotes. Las fotos están tomadas por Jean Paul Goude y la revista no esconde su objetivo con el reportaje: Romper internet.
Las descaradas fotografías han retomado el debate sobre la irreal figura de la protagonista del reality show de Fox Life Las Kardashian, famosa desde la filtración de un vídeo íntimo en el que se mostraba muy cariñosa con su pareja. Cansada de los cuchicheos y las especulaciones, Kim demostró en su reality con una radiografía del final de su espalda que en su trasero no había nada artificial.




