La cadena de comida rápida KFC está investigando una denuncia presentada por familiares de una niña de tres años que perdió un ojo tras ser atacada por perros pitbulls, y quien presuntamente fue obligada a abandonar un restaurante porque su apariencia incomodaba a los allí presentes.
La niña recibe el nombre de Victoria Wilcher y el descontento con los comensales provino tras las secuelas físicas que le quedaron tras un ataque con perros. La pequeña de tan solo tres años perdió su ojo derecho tras ser mordida por tres pitbulls el pasado mes de abril, lo que también le dejó diversas heridas en el rostro.
La semana pasada, la familia fue a un restaurante KFC en Jackson donde fue obligada a retirarse porque su apariencia no gustaba a otros comensales. Hay que recordar que los padres de la niña fueron publicando la recuperación de Victoria, así como la queja que pusieron en el restaurante.
"La semana pasada en un KFC en Jackson a este precioso rostro le pidieron que se retirara porque su cara asustaba a otros comensales”. KFC informó que está investigando el caso, el cual está siendo considerado "muy seriamente” y admitió que “tenemos cero tolerancia para este tipo de acciones hirientes e irrespetuosas hacia nuestros clientes".
“Independientemente del resultado de esta investigación, hemos hablado con la familia de Victoria y estamos comprometidos a ayudarlos. La compañía le hará una donación de 30.000 dólares para ayudar con sus facturas médicas. La familia de KFC está apoyando a Victoria”, agregó Rick Maynard, portavoz de KFC.
Su abuela, Kelly Mullins, comentó que Victoria había salido de una cita médica cuando decidieron parar en el restaurante. La pequeña eligió patatas fritas con salsa para poder comer sin tener que masticar demasiado. Posteriormente, se le acercó un empleado para pedirles que se marcharan.
“Victoria lloró durante todo el camino a su casa y ahora está avergonzada de su apariencia, algo que no pasaba antes”, aseguró su abuela no sin antes explicar que “ni se mira al espejo. Cuando vamos a una tienda no se quiere ni bajar del carro”.




