La vicepresidenta de Estados Unidos, Kamala Harris, primero visitó Guatemala. La Administración de Joe Biden bsca una relación especial y preferente. Para Guatemala se abre una oportunidad única de reafirmar su rol regional. Las primeras impresiones y balance esta visita son positivos.
La segunda etapa de esta gira, Ciudad de México, de Kamala Harris es mujy compleja porque contempla tres grandes cuestiones:
1. Toda la relación fronteriza entre Estados Unidos y México.
2. El desarrollo de acciones conjuntas contra la corrupción.
3. El robustecimiento del Estado de derecho, todas las cuestiones esenciales de la seguridad jurídica.
La frontera entre los Estados Unidos y México comienza en las ciudades de Tijuana, en Baja California, México, e Imperial Beach, del condado de San Diego, en California, Estados Unidos. Y termina en el municipio mexicano de Matamoros, Tamaulipas y el condado estadounidense de Cameron, Texas.
Es una frontera que atraviesa grandes áreas urbanas y zonas inhóspitas. Discurre a lo largo del Río Bravo (Río Grande), los desiertos de Sonora y Chihuahua, parte del río Colorado y llegar al norte de la Baja California. Tiene una longitud de 3.185 kilómetros (1.951 millas).
Contempla el mayor número de cruces legales en el mundo puesto y también el mayor número de cruces ilegales.
Desde el primer momento se construyó bien esta visita con la firma primero, en un sobrio acto en el Palacio Nacional de Ciudad de México de un memorando que busca establecer puntos en común entre dos enfoques diversos para la cooperación en toda la región.
Se firmó un memorando de entendimiento, una declaración de querer trabajar conjuntamente para contener desde el origen el flujo de migrantes de Guatemala, Honduras y El Salvador. Es la cuestión esencial.
El acuerdo fue firmado por el secretario de Relaciones Exteriores de México, Marcerlo Ebrard, y el encargado de negocios de la Embajada de Estados Unidos en México, John Creamer.
Fue una firma solemne. Despues, el presidente Andrés Manuel López Obrador (AMLO) quiso mostrar a Kamala Harris uno de los murales de Diego Rivera que decoran el Palacio Nacional. Luego, en una cumbre de los dos comenzó el momento central de la visita. Y después, ambos presidieron las sesiones de trabajo conjuntas.
Como en Ciudad de Guatemala, Kamala Harris tiene pautada en su agenda encuentros con mujeres emprendedoras y líderes sindicales.
En la agenda de Kamala Harris, atención también a la ayuda de Estados Unidos a México en la lucha contra la COVID-19 -envío de más de un millón de dosis de la vacuna de Johnson & Johnson-. Atención también a la situación de la frontera.
Cómo frenar la migración de centroamericanos es la cuestión cricial para Estados Unidos y México.
Estados Unidos plantea supeditar la ayuda a la lucha contra la corrupción. México prefiere desembolsos directos.
AMLO quiere impulsar la iniciativa de Sembrando Vida y Jóvenes Construyendo el Futuro. Es un proyecto de ayudas directas para la plantación de árboles frutales y maderables en el sur de México y Centroamérica. AMLO defiende que puede generar cientos de miles de empleos y combatir el cambio climático y la migración -pero ha recibido fuertes críticas de hrupos medioambientalistas-. Jóvenes Construyendo Futuro apoya la capacitación laboral de personas de entre 18 y 29 años a cambio de una beca mensual.
Esta visita es importante porque escenifica el deseo común de Estados Unidos y México de trabajar conjuntamente en Centroamérica. Pero AMLO y Biden van a tardar un cierto tiempo para reconstruir una nueva relación tras un pasado reciente tórrido y destructivo. Hoy lógicamente el estilo y la agenda de la Casa Blanca es esencialmente diferente, constructivo, pragmático y de profundo respeto.





