Estalló la tormenta en el Partido Popular (PP) con un expresidente del Gobierno y del partido huido a Santa Pola y una estructura de organización al borde del derrumbe y colapso bajo el insistente miedo a que se produzca el escenario de "el último que apague la luz".
Ha sido Joserra quien ha advertido de una situación límite.
José Ramón García Hernández, Joserra, responsable de Relaciones Exteriores del partido y portavoz de Exteriores en el Congreso, ha solicitado formalmente al Comité Organizador del Congreso Extraordinario (COC) que elimine el requisito previo de tener que inscribirse y que todos los militantes que lo deseen puedan votar el próximo día 5, en la primera fase de elección del nuevo presidente del PP.
En un escrito remitido al COC, que los Estatutos "no exigen esta inscripción previa" que sí recoge el reglamento del congreso. Por eso considera que su exigencia "excede lo previsto en los Estatutos y restringe de forma injustificada y arbitraria el derecho de sufragio que el PP reconoce a sus afiliados".
Solamente 64.523 afiliados del Partido Popular, el 7,42 por ciento del censo, se ha inscrito para poder votar en el proceso de sucesión de Mariano Rajoy. Joserra ha reclamado que todos los afiliados al corriente de pago puedan votar y no solo los escritos.
"El partido está bordeando el ridículo", ha advertido responsabilizando a la actual cúpula del partido -la estructura del llamado Génova 13- de falsear "totalmente las primarias".
Joserra insiste a la COC que proceda "a la supresión de la restricción impuesta por el artículo 11 del reglamento del Congreso" y que ordene "la eliminación del requisito de la inscripción previa para hacerlo".




