1. Inicio
  2. Opinión
  3. Comunidad de blogueros
  4. Irak, un viaje lleno de contrastes y con recuerdos del horror

TURISMO EXTREMO

Irak, un viaje lleno de contrastes y con recuerdos del horror

En general, uno quiere viajar a lugares seguros y cómodos. No obstante, los viajeros empedernidos, siempre buscamos nuevos destinos y el Kurdistán iraquí es uno de ellos.

Hechosdehoy / José Antonio Ruiz
fjrigjwwe9r1_articulos:cuerpo

¿Os atreveríais a ir a Irak? La verdad es que sólo el nombre asusta ya un poco. Especialmente en estos tiempos que corren. Pero no os preocupéis, ¡no hace falta que vayáis! Que ya os lo cuento yo…

Es comprensible que, en general, uno quiera ir de viaje a un lugar seguro y cómodo para pasar sus vacaciones. No obstante, algunos de nosotros, los viajeros empedernidos, siempre buscamos nuevos destinos e Irak es uno de ellos.

Tampoco penséis que ir a Irak significa estar loco de remate. Hay lugares y lugares, aunque no tan pacíficos como Kuwait actualmente. Riesgos medidos y decisiones informadas, aunque entiendo que no es para todos. Para mí, si lo es. Me parece más peligroso el centro de Caracas que algunas zonas de Irak. De estas zonas, el Kurdistán me parece la más atractiva.

¡Ojo! Que las situaciones son volátiles y el hecho de que yo haya ido y no me haya pasado nada no quiere decir que no te pueda pasar a ti. El riesgo existe.

Una de las cosas que más me gustan de estos países es que puedes sacar fotos sin millones de cabezas de turistas en ellas. La verdad, prefiero comprar un set de postales a tener un montón de fotos con calvas desconocidas porque no mola pero nada de nada.
 
Así, en la clásica quedada en casa para ver fotos, evitas comentarios como “mira, aquí tienes 33 cabezas y ahí al fondo parcialmente y con ángulo imposible, el monumento de Rucucú III…” o “fíjate bien, si proyectas la mirada al infinito entre los pelos cardados de esa señora podrás ver el Taj Mahal…”. Lo dicho, no mola pero niente.

En Irak no encontramos ningún turista. Cero. Todo para nosotros (viajaba con una gran amiga viajera a la que le encantan estos lugares también). En concreto, el Kurdistán Iraquí es una zona relativamente tranquila aunque a pocos kilómetros se están matando a bombazos.

Bastante tuvieron los kurdos ya con el antiguo régimen de Sadam Husein. Las muertes se cuentan por cientos de miles. Sin ir muy lejos, la persona que nos enseñó parte del país formó parte del éxodo cuando era muy joven. La historia es tan terrible como cierta.

Esto me lleva al primer lugar que os quiero comentar y que quizá fue de los que más me impresionaron. Se trata del Amna Suraka (Red Security) en Sulaymaniyah. Aquí el régimen de Hussein encerró, torturó, asesinó y quién sabe qué más, a miles kurdos.

El lugar se ha conservado tal cual quedó. Es desolador, terrorífico… se te ponen los pelos del ombligo como la espada de Conan. Una visita obligada para darnos cuenta de lo que es capaz el ser humano. No apto para personas sensibles.

Pero no todo es terror en esta ciudad. Tiene un animado mercado que está lleno, literalmente, de tiendas de móviles, fotografía, barberos y licorerías. Y todo el mundo va comiendo pipas. Que arte tienen. Mira que a mí me encantan las pipas y soy capaz de meterme en la boca 30 e ir sacando las cáscaras una por una. Esta gente es más profesional. Seguro que son capaces de meterse 100, sacarlas por la nariz a propulsión y darle a una mosca al vuelo.

En general hay bastante paranoia por la seguridad (y con razón). Tras visitar el lago Dukan (anda… como la dieta, ¿no? Yo pensaba que la había creado un médico flacuchento francés y resulta que viene de Irak) fuimos un pueblo llamado Koya. En el mercado local, mientras trataba de sacar una foto de “estrangis”, dos señores vestidos de paisano me agarraron por el brazo. Yo me di la vuelta y dije algo así como: “pero qué haces, tronco…”. Se lió parda… porque resultaron ser agentes encubiertos…

Al final todo terminó en un aviso. Van buscando posibles infiltraciones terroristas de grupos como ISIS. Hay puntos de control cada pocos kilómetros y en todas las direcciones. ¡No se andan con tonterías! Yo les entiendo. Tienen la amenaza tan cerca (a escasos kilómetros) que cualquier precaución es poca.

Los kurdos no son árabes ni hablan árabe (al menos la mayoría). Su idioma (indoeuropeo) se parece más al farsi iraní y no habla inglés ni Blas. Español, un poco: “¡¡Hispania!! ¡Hispania!! ¡Messi! ¡Ronaldo! ¡Barsilona! ¡Rial Midrid!…”. Bueno, ya irán mejorando pero que lo intentan, lo intentan.

Por las noches hay muy pocas mujeres por la calle así que íbamos dando la nota como si no la diéramos ya de por sí. Pero son muy amables y hospitalarios. Siempre con una sonrisa y un “Welcome to Kurdistan…”. Más majos que los billeticos de 50 aurelios.

El clima también nos dejó medio locos. De camino hacia la capital del Kurdistán, Erbil, fuimos a la Hamilton Road. Qué desfiladeros, qué cascadas, ¡¡qué paisaje!! Impresionante. Lo que no nos esperábamos era terminar en una montaña… ¡¡¡nevando!!! Y con medio metro de nieve bajo los pies. Y yo vestido como para ir a comprar conguitos al chino en pleno mayo. Qué frío más “pelúo” pasamos, madre mía (hola, Mamá, ¿qué tal? Aquí aprovecho para mandarte un besito, mujer).

Finalmente llegamos a la ciudad de Erbil. Es genial. Con su ciudadela (Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO), su mercado, una mezquita principal que quita el hipo… me fascinó.

La comida, de andar por casa y buena. Cualquier restaurante chiquitillo metido por las callejuelas de las ciudades o pueblos era un homenaje a la sencillez, al sabor y, como no, también al kebab.

Nos fuimos del Kurdistán iraquí encantados. En todos los sentidos. Una región de Irak que evoluciona y trata de forjar su destino en medio de algunos de los conflictos más sangrientos y complejos de las últimas décadas.

¡¡Y esto es todo por hoy!!

Si deseas leer más de o sobre TravelZungu haz click aquí.

Comentarios

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Fill out this field
Fill out this field
Por favor, introduce una dirección de correo electrónico válida.
You need to agree with the terms to proceed

twitter facebook smarthphone

ARCHIVO DEL AUTOR

Menú