Google y Amazon han comenzado una batalla de precios para conseguir ser líderes en el mercado. Los precios de almacenamiento en la nube habían caído considerablemente esta semana después de que Google, y posteriormente Amazon, llevaran a cabo fuertes rebajas en los precios.
La primera reducción la llevó a cabo Google el pasado lunes. El gigante anunció que las tarifas de Google Cloud Storage se reducirían hasta en un 20%. Antes de que se produjera esta rebaja, la empresa lanzó una versión del mismo servicio aunque con una disponibilidad muy limitada que recibía el nombre de Durable Reduced Availability Storage.
Esta posibilidad de almacenamiento se ofrece a un precio incluso más bajo de lo normal. Dos días después, el miércoles, Amazon anunció que a partir de primeros de diciembre, reduciría los precios en sus servicios S3 Standard Storage y Reduced Redundancy Storage en aproximadamente 25%.
Los precios ofrecidos por Amazon eran, nuevamente, inferiores a la oferta de Google. El resultado obligó a producir una nueva rebaja en los precios de Google con un 10% adicional. Esto implica que las tarifas de Google se contrajeron el jueves 29 de noviembre en un formidable 30% en comparación con el inicio de la semana.
Estos servicios no pueden compararse con servicios de almacenamiento basados en la nube para consumidores como por ejemplo serían las copias de seguridad o el intercambio de archivos. Las posibilidades que ofrecen los servicios de intercambio son de gama alta y de alto desempaño.




