El nuevo Consejo Político federal de Izquierda Unida eligió como nuevo coordinador de la formación a Alberto Garzón (como ya destacó Hechos de Hoy) por 63 votos a favor, 18 abstenciones y ningún voto en contra.
Garzón, que sustituye así a Cayo Lara, que dirigió Izquierda Unida durante los últimos ocho años, abre una nueva etapa en la organización, muy marcada por el acercamiento estratégico a Podemos.
Las primeras palabras de Garzón tras conocer los resultados de la votación fueron de agradecimiento a su predecesor, un hecho que fue largamente aplaudido.
También y dando pie a las primeras palabras de su campaña electoral, se mostró muy satisfecho por haber conseguido avanzar en su objetivo de la unidad popular firmando con Podemos "el mejor acuerdo" para las clases populares de este país.
Más en clave interna, se ha comprometido a poner en marcha una ejecutiva "integradora" para superar algunas de las diferencias que se han producido en los últimos meses por la resistencia de las candidaturas minoritarias a ir a las elecciones de la mano de Podemos.
Durante su discurso, bastante acelerado, Garzón apostó no solo por un cambio de Gobierno sino por un cambio de políticas para cambiar "el rumbo suicida" que está alimentando el "capitalismo salvaje".
La nueva Izquierda Unida que dirigirá a partir de ahora Alberto Garzón cambiará el nombre de sus órganos de dirección y dará un mayor peso a los simpatizantes en la elección de los candidatos de diferentes procesos electorales. Así consta en el borrador de nuevos estatutos que este sábado ha debatido la XI Asamblea Federal de la organización para ser aprobados este domingo.
Tal y como consta en la propuesta de nuevos estatutos, cuando concluya la Asamblea, IU aboga por un estado social y democrático de derecho, "republicano federal y laico". Instaura principios como los de democracia participativa, basado en la premisa de que la soberanía de la formación reside en su afiliación, o la primacía del funcionamiento de la Asamblea, que se encargará de garantizar la participación "más directa" de las personas implicadas.
Así, los órganos de la federación desarrollarán lo que aprueben las asambleas mediante planes de trabajo concebidos para un año, los cuales se evaluarán una vez cada seis meses.
Los nuevos estatutos consagran la paridad hombre-mujer en los órganos de dirección de la formación, así como en las candidaturas electorales, y propicia la cabida de jóvenes menores de 31 años entre los delegados de las asambleas y en las candidaturas.
IU apuesta, además, por limitar la permanencia en los cargos públicos y por la rendición de cuentas al menos una vez cada semestre.
Una de las novedades más destacadas es el refuerzo del papel de los militantes, pues a ellos se reconoce "la participación en primarias para decidir las candidaturas de IU en los diferentes procesos electorales".
– Ver en Hechos de Hoy: Cayo Lara cede el testigo a Alberto Garzón y marca distancia con Podemos




