El pequeño féretro blanco de Gabriel Cruz Ramírez llegó este lunes a la Diputación de Almería, institución para la que trabaja Patricia Ramírez, y que acoge la capilla ardiente del niño. Allí acudió la presidenta de Andalucía, Susana Díaz, y el ministro del Interior Juan Ignacio Zoido, para expresar su pesar y condolencias a Patricia y Ángel, los padres de Gabriel.
Por deseo expreso de la familia, todo cuidadano que lo desee, se podrá despedir de él. A la llegada del féretro, cientos de personas aguardaban a la espera de la apertura de la capilla ardiente. El funeral se celebrará este martes a las 10.30 horas.
La autopsia desveló que Gabriel murió estrangulado el mismo 27 de febrero, día de su desaparición en la localidad almeriense de Níjar. Según las fuentes de la investigación, el cadáver del menor, hallado el domingo en el maletero de la novia de su padre, tenía restos de tierra.
Al parecer, Ana Julia Quezada golpeó a Gabriel al llegar a la finca familiar de Rodalquilar, en Níjar, y cuando estaba malherido, le estranguló. Los investigadores creen que la mujer no cambió de sitio el cuerpo hasta el domingo, cuando la familia la dejó sola a petición de la Guardia Civil. Le habían dicho que registrarían la finca y ella cayó en la trampa.
La Guardia Civil y la policía cientifica realizan este lunes, en presencia de Ana Julia Quezada, un registro de la finca en la que ocultó el cuerpo de Gabriel.
En toda la provincia de Almería continúan los actos de duelo y concentraciones de repulsa, sumándose a los de la Diputación de Almería del lunes por la mañana y a los ya celebrados el domingo en Almería, Vícar y Níjar.




