El incendio forestal declarado el lunes 6 por un rayo en Llutxent (Comunidad Valenciana) ha puesto enb máxima alarma a los bomberos de las ciudades de Castellón, Valencia y Alicante. El presidente de la Comunidad Valenciana, Ximo Puig, ha insistido en la proridad de la seguridad de las personas y en la importancia de atender las indicaciones de evacuaciones.
El grave incendio ha quemado ya 2.857 hectáreas en los términos municipales valencianos de Gandía, Llutxent, Pinet, Ador, Barx y Quatretonda, y han sido desalojadas cerca de 2.600 personas de manera preventiva.
Según ha informado el centro de Emergencias 112 de la Generalitat Valenciana, la localidad de Gandía es la más afectada pues se han quemado 948,6 hectáreas. En Llutxent, se han calcinado 840,6; en Pinet, 818,6 hectáreas; en Ador, 150,6; en Barx, 87,11, y en Quatretonda, 11,5 hectáreas.
Como consecuencia del incendio permanecen cortadas al tráfico las carreteras CV-608 en Llutxent en ambos sentidos y CV-675 en sentido a Barx. La CV-608 de Llutxent a Pinet sigue cortada al tráfico desde el punto kilométrico 3,500. El corte en la CV-675 de Gandia a Simat está desde el kilómetro 3,400 hacia Barx y desde el 11,800 hacia Gandia.
Movilizados 700 medios terrestres y 27 aéreos, entre forestales, bomberos de los consorcios provinciales de Valencia, Castellón y Alicante y bomberos del parque de Valencia, así como miembros de la Unidad Militar de Emergencias (UME).
También se han incorporado medios de los Consorcios de bomberos de Alicante y Castellón y bomberos de la ciudad de Valencia, así como efectivos de otras autonomías españolas. Un total de trece medios aéreos y dos Brigadas de Refuerzo contra Incendios Forestales (BRIF) del Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación están colaborando con los medios locales en la extinción de los fuegos activos desde hace días en Llutxent.
Tras asistir a la reunión del Puesto de Mando Avanzado del incendio de Llutxent, Ximo Puig ha asegurado que la situación del incendio de Llutxent sigue siendo "extremadamente complicada". Ha subrayado que la prioridad es la "seguridad de las personas" y por ello han sido desalojadas cerca de 2.600 de manera preventiva.
"Hemos visto como ha habido una serie de concatenaciones climatológicas, junto a la situación de la propia masa forestal, que han hecho totalmente imposible poder dar toda la respuesta que en otras condiciones se puede dar", afirmó.
Destacó que el martes se produjeron "vientos huracanados y con multidirección que hacían imposible atajar el fuego en ninguna dirección". También es evidente, ha dicho, que las lenguas de fuego cercanas a algunas urbanizaciones "han hecho que sea muy difícil dar una respuesta porque, si en algunos casos se hubiera intentado dar más se hubiera puesto en peligro a muchas personas".




