En la agenda política de todo el mes de agosto, especial relieve e importancia al homenaje en Barcelona a las víctimas de los atentados del 17 de agosto en Barcelona y Cambrils. El Rey Felipe VI y la Reina Letizia asistirán a lo que ya se anuncia y perfila como un total rechazo al fanatismo y un acto de homenaje a las víctimas y a los comportamientos heroicos frente al ataque del terrorismo yihadista.
Se espera que los actos sean una muestra de civismo y unidad y no respondan al oportunismo político de las fuerzas secesionistas para desplazar el verdadero objetivo de una fecha de recogimiento, solidaridad y rechazo frontal al terrorismo como la peor lacra de una democracia.
El acto va a poner a prueba al presidente de la Generalitat, Quim Torra, y a la alcaldesa de Barcelona, Ada Colau, así como a las distintas fuerzas del Parlamento de Cataluña. No se comprendería que un día tan especial y un evento tan solemne se pudiera convertir en un acto de abierta hostilidad contra España, la Constitución y la Corona.
La organización y coordinación de este acto figuró en el despacho del Rey con el presidente del Gobierno. Pedro Sánchez evitó pronunciarse sobre las acciones del Gobierno para evitar el posible acoso político al Rey.
"Lo que estamos haciendo es precisamente dar normalidad a hechos tan importantes como el 17 y 18 de agosto. El Jefe del Estado va en representación de todo el conjunto de la sociedad española para mostrar el respeto, el cariño y la empatía a los familiares de las víctimas y a las víctimas de los atentados", indicó. "En ese mensaje se convoca a la absoluta mayoría de la sociedad catalana y la absoluta mayoría de la sociedad española", subrayó pero sin añadir nada más.
Indudablemente la forma en que se desarrolle el acto, y la actitud institucional del presidente de la Generalitat, va a poner a prueba de forma muy especial la gestión de Pedro Sánchez, su política de diálogo entre La Moncloa y la Generalitat, y el trasfondo de una agenda oculta sobre Cataluña aún no desvelada, asunto que planea y preocupa en la escena política y económica.




