Polémica en Ciudad del Vaticano en todas las direcciones. Y sorpresa también por la forma en la que el Papa actuó en la audiencia a Hebe de Bonafini, llena de energía a sus 87 años. Llegó acompañada, en una amplia delegación, por Marta Cascales, la esposa del exsecretario de Comercio, Guillermo Moreno. Fue un encuentro a solas con el Papa. Pero después Francisco saludó cordialmente a toda la delegación.
Se trató de una larga audiencia en un marco personal, el de la residencia de Santa Marta. Duró más de una hora. La líder de Madres de Plaza de Mayo, en la conferencia de prensa que concedió en un hotel de Roma, precisó que el encuentro se alargó durante dos horas.
Fue desde lugeo muy diferente a la corta audiencia oficial a Mauricio Macri en la que sorprendió el gesto adusto de Francisco (ver en Hechos de Hoy, La llamada de Francisco sobre Hebe de Bonafini y Margarita Barrientos). En medios vaticanistas hay sorpresa, y cierta preocupación, al comprobar que el Papa no logra establecer un marco institucional con la realidad política y social de su país tras el final del mandato de Cristina Kirchner.
La percepción desde medios vaticanistas es la de que el Papa se encuentra en dificultades con su propio país. A los católicos argentinos les habrá disgustado comprobar que el Papa no actuó esta vez de menera imparcial e indepediente ante "la brecha", lo que separa a kirchneristas de antikirchneristas. Otros sectores católicos pensarán de manera diferente.
Francisco inicialmente quiso equilibrar la audiencia a Hebe de Bonafini (próxima a Cristina Kirchner) con un encuentro abierto a Margarita Barrientos (cercana a Mauricio Macri), una figura valorada por su dedicación durante más de dos décadas al frente del comedor de Los Piletones. Pero no lo logró.
La audiencia de Hebe de Bonafini acabó además en mitin político contra la Casa Rosada. El padre Federico Lombardi pudo haberla advertido de la conveniencia de no politizar después la audiencia con el Papa. No sólo habló sino que tuvo palabras gruesas que van a crear tensiones entre Mauricio Macri y Francisco.
Las duras palabras de Hebe de Bonafini
"En cinco meses, este Gobierno destruyó lo que hicimos en 12 años", aseveró desafiante en su valoración del encuentro con el Papa en su crítica muy dura a Mauricio Macri. Denunció la situación de "violencia institucional" que vive el país y dijo que le pidió ayuda al Papa para revertir las cosas para que la gente no deba volver a salir a asaltar los supermercados, como sucedió en 2001.
Elogio la figura de Francisco. Reconoció que le pidió disculpas por "haberse equivocado con él". "Bergoglio creció cuando se transformó en Francisco, le dije que me disculpaba porque me había equivocado con él, porque cuando uno se equivoca lo tiene que reconocer y las madres reconocemos cuando nos equivocamos", aseguró.
"Estamos muy afligidos, quieren obligar al pueblo a lo que pasó en el 2001, a que salgamos a la calle a asaltar los supermercados. No le vine a contar fantasías al Papa, le vine a contar qué nos pasa. Fuimos un pueblo que fuimos felices durante 12 años y en cinco meses destruyeron todo", clamó desafiante.
"Ninguno de los planes de Cristina sigue adelante, todos los cortaron, no hay más planes para ayudar a mujeres embarazadas y niños. Cerraron comedores para los pobres. No estamos dispuestos a quedarnos callados, no estamos dispuestos a quedarnos con los brazos bajos. De esto hablé con el Papa, le dije que lo necesitamos, que queríamos que venga, sus palabras pueden ser muy importantes. Santo Padre, usted impidió el bombardeo de la OTAN, lo que pasa en Argentina es más fácil, ojalá lo pueda parar", contó
"Él me escuchó con mucha atención las dos horas, muchas cosas me dijo que las sabía, otras no las sabía. Me dijo que tenía que venir este año, pero no puede venir. Me dijo que no me conocía así como le estaba hablando y fue muy cariñoso conmigo, me trató con mucho afecto", contó Hebe de Bonafini de su encuentro con el Papa.
Recalcó que Mauricio Macri "miente", que aumentó brutalmente tarifas, que dejó a miles de personas sin trabajo y que a través de una "justicia corrupta quiere llevar a la cárcel a Cristina". "Macri trae a la Casa de Gobierno brujos para exorcizarla de la maldad de Cristina", dijo Bonafini en el momento más radical de su declaración acusando a Mauricio Macri del regreso de un inaceptable "capitalismo salvaje", que también preocupa en otros países de la región. "Los yankees vienen con todo", afirmó.
Recalcó además que no había venido a hablarle de los desaparecidos o de las Madres de Plaza de Mayo, sino del sufrimiento actual del pueblo argentino, que no tiene trabajo. "Los trabajadores de hoy son los desaparecidos", sentenció.
Aunque Francisco ha explicado a amigos suyos en Buenos Aires las razones de este encuentro -"mi obligación de pastor es la de comprender con mansedumbre"-, la impresión en Ciudad del Vaticano es la de que estalló una crisis que hará daño en todas las direcciones.




