El martes, Alberto Núñez Feijóo fue contundente en la reunión de los Grupos Parlamentarios del PP. Este miércoles fue demoledor en su intervención ante Pedro Sánchez en la primera sesión de control al Gobierno en la Cámara en 2025.
Además, en los hechos de hoy, miércoles 12, la guerra entre PSOE y Sumar se ha instalado en el Consejo de Ministros.
El detonante, la tributación de la subida del Salario Mínimo Interprofesional (SMI) que rechaza Sumar y que impuso la ministra de Hacienda, María Jesús Montero. La decisión ha provocado un terremoto en el Congreso.
Feijóo lo planteó con crudeza en su primer cara a cara con Sánchez en el Congreso tras las vacaciones de Navidad.
“Confunde servir a los españoles con sacar tajada de ello. Quedarse con la mitad del SMI ni es progresista ni es justicia social”, apuntó de forma demoledora el jefe de la Oposición. Alberto Núñez Feijóo. Censuró además el “paripé que montaron” en el Consejo de Ministros. Y criticó con dureza a la vicepresidenta segunda del Gobierno.
“A Pablo Iglesias esto no se lo habrían colado”, apuntó Feijóo en alusión a la tensa relación con Unidas Podemos en la anterior legislatura.
Los analistas políticos coincidieron en señalar a Hechos de Hoy (sobre nosotros) el momento delicado y exposivo. PSOE y Sumar abrieron el martes una crisis sin precedentes.
La ministra de Trabajo anunció incluso una proposición de ley en el Congreso para corregir a Hacienda y eximir del pago de IRPF a los trabajadores que cobren el salario mínimo. El PP hizo lo propio con el registro de su propia ley.
Es un escenario inédito porque Feijóo y Díaz persiguen el objetivo común de llevar a Sánchez a un callejón sin salida.
La tributación del SMI impuesta por María Jesús Montero provocó un terremoto que derribó el muro de Sánchez. Podemos también registró un texto parecido al que defienden PP y Sumar. Y otros socios de Sánchez, como ERC y Bildu, también manifestaron abiertamente su rechazo.
Montero, la gran protagonista de esta crisis, no ha acudido este miércoles al Congreso porque, según su equipo, se encuentra “con fiebre”. Su sitio lo ha ocupado la vicepresidenta segunda.
El presidente del Gobierno abandonó el Congreso a los pocos minutos de arrancar la sesión. Negó a los medios en su salida precipitada que haya surgido una crisis de Gobierno. Pero de nuevo faltó a la verdad y mintió.






