El voto joven es decisivo en el llamamiento a los diez millones de votantes. Alberto Núñez Feijóo e Isabel Díaz Ayuso hicieron una llamada muy especial en los hechos de hoy, domingo 6.
Feijóo y Ayuso quieren derribar el “muro de Sánchez” implicando a generaciones muy diversas pero todas ellas decisivas:
– Baby Boomers (nacidos entre 1946 y 1964).
– Generación X (1965-1980).
– Millennials (1981-1996).
– Generación Z (1997-2012)
Expertos de marketing político apuntaron a Hechos de Hoy a una gran batalla por conseguir el voto en segmentos claves: entre 18 y 24; entre 25 y 34; y entre 35 y 44. Van a ser escenarios realmente decisivos.
Ayuso llamó a los españoles a tirar juntos “el muro” de Sánchez y prometió a Feijóo estar a su lado, La presidenta criticó duramente el “sanchismo comunismo” en la clausura del Congreso Nacional del PP. “Sánchez, si pudieras te pondrías el chándal caribeño”.
El volcán y la ilusión de Ayuso. Lady Madrid, la canción con la que subió al escenario. Puso al auditorio en pie con un discurso implacable contra Pedro Sánchez y contra el comunismo y a favor de la libertad.
“Este muro no va a caer, este muro lo vamos a tirar entre todos”, señaló la presidenta. “Como el muro de Berlín. Necesitamos que todos los españoles cojan lo que tengan a mano y acabemos de tirar el muro cuya grieta ya está asomando”.
La presidente se posicionó como la primera militante ante Alberto Núñez Feijóo. “Tuyo es el partido, vamos a estar en todo momento a tu lado”, prometió. “Cuando empecemos desde el principio, con reformas necesarias, cuántas dificultades y cuántas trampas no habrán dejado. Qué valentía hay que tener para ponerse delante de este morlaco”. apuntó. “Salgamos aquí unidos. Liberales, conservadores, humanismo cristiano, el centro derecha…”, fue su llamamiento.
La presidenta destacó que el Congreso Nacional se celebró en un “momento tan decisivo para la historia de nuestro país”, con el presidente del Gobierno y líder del PSOE, Pedro Sánchez, acechado por diversos casos de corrupción de las personas de confianza de su partido y de su familia.
Frente a quienes tratan de establecer diferencias internas entre Ayuso y Feijóo, la presidenta fue tajante. “Estamos muy orgullosos de que en tu casa, en Madrid, hayas obtenido el respaldo absoluto de la organización que diriges y que vas a seguir dirigiendo a futuro”.
Bromeó con que el 99,24% del respaldo recibido por Feijóo “es poco” y se preguntó “dónde han quedado esos tres votos” que le han faltado para lograr la unanimidad del partido. “Hay que seguirlos”, comentó.
Criticó duramente a un presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, que está “mimetizado con sus socios” y con un Gobierno “escorado a la extrema izquierda”. “Te pondrías el chandal caribeño y lo sabes”.
Criticó a un Sánchez que no tiene “ningún principio y todo el cinismo del mundo”. “Cuando (José Luis Rodríguez) Zapatero vio que iba por mal camino, le susurró al oído: chico, eres un novato”, afirmó la presidenta asegurando que el expresidente del Gobierno le llevó con sus “amigos caribeños” y le enseñó “lo que tiene que hacer para no perder el poder”.
Así, la presidenta ha criticado que se está ante el Gobierno “más grande e inútil de la historia”, en el que todo “va a peor” pero “no gobierna la derecha”, además de asegurar que el socialismo español “ha vendido su alma al comunismo, para desgracia de todos”.
Además, ha cargado contra un Gobierno de España “que se ha escorado a la extrema izquierda, porque es el único lugar donde les queda por crecer un poco”, “Nuestra obligación es representar a todos aquellos que quieren a España y se niegan a esa podredumbre política”, censuró.
Avisó que “va a volver el golpe en Cataluña” ya que ahora “nada les puede detener”, ni las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad, ni la justicia, ni el Código Penal ni Hacienda. “De hecho, el día 14 va a comenzar una negociación para una financiación especial para Cataluña.
Dice negociación, ya lo tienen negociado, una nueva financiación para Cataluña, para sacarnos el dinero. Eso sí que lo harán en español, bien clarito”, reprochó, a la vez que ha subrayado la necesidad de “cortar el grifo de ese negocio identitario”.
Por último, ha subrayado que Madrid es “la casa de todo el que huye del comunismo y el socialismo desorejado”, los que “te expropian tu propia vida y te igualan en el desastre y la pobreza”.
La presidenta ha pedido a los españoles que cojan “su pico y su martillo” para derribar “el muro” de Pedro Sánchez. En su discurso ha resaltado que “el muro de Sánchez no caerá solo” sino que hay que “tirarlo, como se tiró abajo el muro de Berlín”. “Necesitamos que todos los españoles cojan lo que tengan a mano. Ese pico, ese martillo y, pico pala pico pala, una y otra vez, acabemos de derrumbar el muro, cuya grieta ya está asomando. Y lo vamos a tirar todos los ciudadanos, hartos de cinismo, inmoralidad, corrupción, bandos, guerracivilismo, tiranía, cobardía, conformismo, deslealtad a España y a los españoles”, reivindicó a la vez que ha insistido en el cambio está cerca.
En esta línea, la presidenta ha afirmado que es “el momento” de Feijóo, quien tiene “a todo el partido” detrás de él, además de haber dado su “mejor versión estos años” frente a este “morlaco” que se encuentra en España, por lo que ha ensalzado su “valentía”.
“Años que han sido muy duros. Que has hecho un gran sacrificio en todos los aspectos, político y personal. Pero que no han hecho más que reafirmar tu compromiso con el PP pero también unas dotes especiales que te han llevado hasta ahí. De paciencia, de saber estar, de confianza en lo que estabas haciendo. No te has dejado llevar ni por los ecos, ni por los titulares, ni por ningún tipo de complejo”, subrayó.
De este congreso salen “unidos” en un momento “importante” en el que hay que demostrar que el PP es “casa común de liberales, conservadores, el humanismo cristiano, el centro derecha y cada vez más socialistas que quieren a España”.
“Estamos aquí para reformar y construir, no para revolucionar, tiranizar y empobrecer”, subrayó, a la vez que ha destacado que el PP es la alternativa “a todo aquello que España necesita y el sanchismo no defiende”. Con un “Viva la libertad y viva España”, terminó terminado su discurso, mientras que Feijóo se acercaba al estrado para abrazarla.







