La alta representante para la Política Exterior Europea, Federica Mogherini, la ministra de Exteriores de la Unión -.que es una mujer de equilibrios y tiene la sensibilidad del sur-, sólo desea que en estos momentos no se unan las crisis de Ucrania y Grecia. En Bruselas aconsejó, y logró, dar una oportunidad al diálogo y la paz, y no presionar con nuevas sanciones.
Federica Mogherini conoce muy bien lo que son los resortes del poder en el Kremlin y la ansiedad vivida por Rusia desde que comenzó la crisis de Ucrania. Y tiene igualmente muy claro que Vladimir Putin ha manejado argumentos de peso y lógica, en la dinámica de las relaciones europeas, pero también ha cometido errores por los que está pagando..
El momento es el del diálogo, además a cuatro manos: Rusia y Ucrania con las aportaciones de Estados Unidos y Alemania. Frenazo por tanto a nuevas sanciones para facilitar un clima de acercamiento de posturas y dialogo en la cumbre que se presenta como decisiva este miércoles en Minsk (Bielorrusia). Federica Mogherini consideró que la mejor aportación es la esperar a un giro en una crisis que se encona. Y sobre todo, como indicaron fuentes dijplomáticas a Hechos de Hoy, no dar ningún motvo para que pueda juntarse la crisis de Ucrania con la crisis de Grecia.
Nadie quiere avanzar en una guerra abierta en Ucrania. Tampoco en una escala de sanciones que tienen una factura peligrosa para las exportaciones españolas. El ministro de Exteriores de España, José Manuel García-Margallo, ha insistido en ello. Con todo, el ambiente en Bruselas es de cautela junto a confianza en las gestiones realizadas por François Hollande y Angela Merkel, y la misión de paz de Minsk.





