La intriga continua (1-1) con goles de Neymar y Diego Ribas. Impresionante primer tiempo, y más emocionante el segundo, en el Camp Nou mostrando FC Barcelona y Atlético de Madrid una lucha en todas las líneas para acceder a las semifinales. En las cuestiones imprevistas, dentro de sus estrategias iniciales, bajas de Piqué y Diego Costa en reveses para ambos entrenadores.
Hasta el último suspiro
Diego Pablo Simeone, Cholo Simeone, en su hora decisiva para el Club Atlético de Madrid en un duelo que está llamado ser histórico en la apasionante Champions (la Liga de Campeones de la UEFA). Los descartes, la estrategia y los ajustes han estado en las pizarras de Simeone hasta el último suspiro.
En la portería, Courtois. El entrenador del Atlético de Madrid no ha tenido dudas y menos hacer experimentos sofisticados. Piensa que portero debe haber sólo uno y su fe en Courtois es ilimitada. En el Camp Nou y en el Vicente Calderón es figura estelar.
En el dibujo táctico de Simeone, a un equipo que le exige fuerza coral y una especial motivación psicológica, se mantiene fiel a su 4-2-3-1, que también puede ser un 4-4-2. De Simeone se podrán decir muchas cosas pero no negar las de su valentía innata, su fidelidad al concepto de la entrega total, y la ambición sin fisuras sobre el campo, y, a la vez, la humildad.
En la línea de centrales, Juanfran, Miranda, Godín y Filipe Luis. Para este reto, en el que ha tenido que encajar muchas piezas, mantuvo como corazón de la segunda línea el pivote de Gabi y Tiago al que añadió Koke y Arda Turan como interiores. Es una línea de ataque y contención a la vez. De centrocampistas, control y ofensiva. Simeone dio muchas vueltas a todos los actores de este choque por la ausencia obligada de Raúl García en el Camp Nou por la tarjeta amarilla que vio ante el AC Milan en el Vicente Calderón. Y en el ataque, lo mejor de Simeone, aunque luego todo cambie. No negó a Diego Costa, muy exigido en todos los desafíos, la oportunidad de luchar junto a David Villa.
Gerardo Martino, Tata Martino, llegó finalmente a su prueba en el Fútbol Club Barcelona. Ha superado todas las situaciones en el alambre desembarcando en estos cuartos de Champions en su particular reto argentino. Ni él ni Simeone dieron el golpe definitivo. Esta vez su duelo no puede quedar en tablas, y el resultado puede proyectar su sombra en el resto de la Liga BBVA.
Por obligación, al romperse Valdés –como destacó Hechos de Hoy-, Martino concentra todas sus apuestas en Pinto en la portería. Por delante, la línea de centrales en una noche de especial responsabilidad de Jordi Alba, Mascherano, Piqué y Dani Alves. En el 4-3-3 clásico del FC Barcelona, Martino aceptó dar el pesó al Pentágono, los centrocampistas de toque mágico con Cesc, Busquets y Xavi. Por delante, en la línea de ataque, ha dado vueltas a todas las opciones con los mismos descartes que Simeone hasta el ultimísimo momento. Se inclina por Iniesta, Lionel Messi y al final Neymar. Lo dudó pero optó en el último momento por unir las dos fuerzas, en reacción a la valentía de Simeone.
Nunca hasta ahora se habían enfrentado FC Barcelona y Atlético de Madrid en Champions. Martino insistió en controlar el balón como la mejor defensa. Simeone mostró ante el Athletic que la intensidad es vital, porque cada balón disputado puede marcar el triunfo o la derrota. En la actual campaña se han enfrentado tres veces con tres empates. El partido en el Camp Nou en cuartos de final tiene una enorme importancia. El FC Barcelona busca llegar de manera consecutiva a su séptima semifinal de Champions. El Atlético de Madrid ha conquistado conquistado cuatro títulos continentales -dos Europa League y dos Supercopas de Europa-. Pero tenía hambre de poner el pie en estos cuartos de final y sueña por primera vez con la grandeza de desembarcar en semifinales. Un duelo estelar que mantiene sin aliento a dos grandes campeones en una Champions de lujo y apasionante en esta edición, con las apuestas muy abiertas y cambiantes.







