Tono distendido en el primer encuentro directo de Pedro Sánchez y Pablo Iglesias. Ambos llegaron paseando juntos al Congreso de los Diputados (ver en Hechos de Hoy, Sánchez insiste en el mestizaje ideológico de un gobierno con Podemos y Ciudadanos).
Sin papeles sobre la mesa. Íñigo Errejón, aún manteniendo distancias con Pablo Iglesias, fue el arquitecto de este acercamiento. Errejón considera que el peor error que pouede cometer Podemos es el de aparecer como responsable de haber frustrado pactos para buscar nuevas elecciones. Si queda esa percepción, Errejón no duda de que habrá un voto de castigo para Podemos.
Pablo Iglesias mantiene su objetivo estratégico de aprovechar el deseo de Pedro Sánchez de una rápida sesión de investidura y ocupar La Moncloa aunque sea con un goberno frágil y y de aliento cortoplacista. El líder de Podemos mantiene a la vez intactas todas sus ambiciones de estar en el Consejo de Ministros como vicepresidente con plenos poderes.
De nuevo Pablo Iglesias buscó el protagonismo de las redes sociales develando la dedicatoria de su regalo a Pedro Sánchez al llegar a esta reunuión, el libro Historia del baloncesto en España. "Es bueno empezar por lo que nos une. Un abrazo", fue su dedicatoria.






