“Ha habido momentos duros, momentos de tortura, momentos en que hemos sido sometidos a situaciones vergonzosas, como el hecho de que nos lanzaron excremento humano por las ventanas". Estas son las duras palabras que pronunció Leopoldo López para explicar las duras condiciones penitenciarias que soportó en su primer año como preso político.
El líder opositor fue consciente de que dichas palabras le pueden costar muy caras debido a su situación. "Muy probablemente esta llamada pueda tener las mismas consecuencias. Castigos, aislamiento, como ha sido común desde que estoy preso desde hace un año", aseguró al canal CNN.
Asimismo, el diario El Nacional, uno de los medios independientes que está en Venezuela, difundió este miércoles unas imágenes inéditas de la Audiencia Judicial celebrada en enero de este año a puerta cerrada. En ella se pudo ver a López defendiendo su inocencia ante la jueza, al mismo que criticó la falta de garantías en el proceso y atacó al gobierno de Nicolás Maduro.
"Soy un preso del régimen, de Maduro, del sistema. "Yo estoy secuestrado, el hecho de que el Presidente de la República haya planteado un canje (por un terrorista preso en Estados Unidos) pone en evidencia que soy un secuestrado político del Presidente Maduro", recalcó en su encendida defensa.
López, que lució barba cerrada y fue vestido de blanco, alegó que no le permitieron que citen a sus decenas de testigos ni presentar su vasto cúmulo de pruebas que demostrarían que nada tiene que ver con los delitos graves que le imputan. "Estará usted aceptando que este es un juicio en el que no se decide nada sino para tener la fachada de la Justicia", le dijo en una ocasión a la magistrada. "Ya está la decisión tomada".
“En ningún momento he sentido rencor, odio. De hecho, todos los días muy temprano, me despierto a las 4:45 de la mañana. Comienzo mi día rezando, hablando con Jesús, con Dios, hablando con el corazón en la mano sobre lo que ha significado este momento de dificultad, pero también viendo el ejemplo que nos ha dado y que he podido leer de muchos hombres y mujeres que han pasado por la prisión y que en lugar de tener la marca del odio, han salido con la fortaleza del prójimo y la fortaleza de saber que si se puede lograr un cambio en Venezuela”, explicó.
“Ya estoy castigado por mis palabras, ya estoy preso por lo que han sido mis ideas, por eso me están enjuiciando. Y si en este momento hacer una llamada de teléfono y expresar las ideas en este momento de crisis, bien vale la pena”, puntualizó López vía telefónica desde la cárcel de Ramo Verde ante las preguntas del periodista Fernando del Rincón.
“Tenemos que dar un mensaje de fuerza, de convicción, de fe. Una propuesta clara del cambio que anhelamos todos los venezolanos. Hoy más del 85% de los venezolanos quieren un cambio. Por eso es que el gobierno busca restringir más las comunicaciones, han metido preso a tuiteros, a estudiantes, empresarios, gente que manifiesta en las colas. Buscan sembrar el miedo, pero ante el miedo yo digo el coraje”, recalcó.
El líder opositor, por cuya libertad y la del resto de presos políticos sus familiares y compañeros de los partidos opositores celebraron este miércoles en Caracas una concentración, de la que ya habló Hechos de Hoy, declaró en la mencionada audiencia que no pediría “clemencia”.
"Ya estoy castigado por mis palabras, ya estoy preso por lo que han sido mis ideas (…) Hoy hay 62 presos políticos y sigue creciendo la lista. Los comerciantes, los empresarios, los estudiantes, los que manifiestan en las colas, siguen llenando las cárceles de Venezuela (…) Bien vale la pena el sacrificio. Bien vale la pena enfrentar las consecuencias", recalcó.
Los familiares y seguidores políticos del dirigente opositor Leopoldo López anunciaron que seguirán con la campaña nacional e internacional para pedir la liberación de quien consideran es un preso político. "Vamos a seguir luchando, no vamos a descansar", afirmó la esposa de López, Lilian Tintori durante una concentración de cerca de 300 personas en el este de Caracas para recordar que este miércoles se cumple un año de que el político se entregó a las autoridades.




