El IBEX 35 cerró el martes 17 con cautela. Al filo de los 10.700 puntos (en verde, con una subida del 0,08%, hasta los 10.698 puntos). De miércoles a viernes, todas las alertas sobre Grecia.
Fin sin acuerdo en la reunión del ministro de Finanzas griego, Yanis Varoufakis, con el Eurogrupo (la institución que reúne a los 19 países de la zona de la moneda única). En el encuentro del Ecofin (que es el foro de los ministros de Economía y Finanzas de la Unión Europea) constatación formal de este desencuentro. De forma gráfica, el ministro de Economía español, Luis de Guindos, señaló que "la pelota está ahora en el campo de Grecia". El ministro explicó y razonó que aunque todos los Gobiernos tienen un mandato otorgado por el pueblo, "hay legitimidades transferidas a las instituciones europeas".
La única hipótesis que se baraja es la permanencia de Grecia en la Zona euro pero tanto el criterio del Eurogrupo como el de Ecofin es el de que debe ser dentro del programa actual. En manos del presidente del Eurogrupo, Jeroen Dijsselbloem, llega el momento de un liderazgo político y económico para la presidencia del Eurogrupo.
Sobre el climax al que se llegó, supone un error doble tanto la iniciativa por parte de Grecia de amenazar con romper la baraja, como del Eurogrupo de formular un ultimátum. La posición del presidente del Eurogrupo se centra en que Grecia debe pedir primero la extensión del programa. Una vez solicitada, se estudiaría la flexibilización de las condiciones. La posición de Alexis Tsipras plantea en cambio la flexibilidad primero y la negociación sobre la extensión después. Las siguientes acotaciones sobre las posiciones:
Un pulso negativo. Grecia sabe que el abandono del euro sería una opción peor para la zona de la moneda única que la quita.
El doble error. Tanto Alexis Tsipras como Yanis Varoufakis -el mediático, polémico y extravagante ministro de Finanzas- creen que la negociación es una cuestión que pivota sólo sobre el impacto de los préstamos aen las cuentas del país y en las de sus acreedores.
Daño a los contribuyentes. Los prestamistas son los contribuyentes de la Eurozona. Es el gran cambio que se ha producido. Son cuestiones por tanto políticas y morales no cumplir con las reformas que garantizan el pago de la deuda.
Gasolina junto a la hoguera. Grecia está enviando el mensaje de que primero son los gastos del programa electoral y no la disciplina fiscal. Si impone su criterio abrirá un dominó de populismo en el flanco sur, con impacto en España e Italia.
Ataque al pilar. La eficacia es el principio de la estabilidad presupuestaria, el arco de bóveda, el pilar de la zona de la moneda única.
La peor opción. Wolfgang Schäuble, el ministro de Finanzas de Alemania, hizo con lucidez la síntesis de una actitud irresponsable por parte de Grecia.
Caminar junto al precipicio. La postura de Grecia, de amenazar con romper la baraja, no llama al diálogo y la sensatez. Obviamente el país puede sobrevivir sin acuerdo a partir del 1 de marzo. Pero caminará al filo de la navaja en la liquidez con el horizonte de la insolvencia.
Error del doble ultimátum. El Eurogrupo hizo bien en no retroceder ante un ambiente de chantaje. Pero atención. En juego está la estabilidad política y financiera de Europa. La proyección del euro como un pilar de libertad, progreso y derechos. No parece serio por tanto que se pueda hablar de un ultimátum con plazo de días (hasta el viernes 28).
– Ver en Hechos de Hoy, Wolfgang Schäuble y Yanis Varoufakis, cerrado pulso en el Eurogrupo.




