En los hechos de hoy, lunes 19, el papa León XIV mostró la preocupación de la Iglesia Católica por las tensiones sociales en Centroamérica, la Cuenca el Caribe y la región andina.
En primer plano, en Centroamérica, la situación de Nicaragua.
El hoy escritor Sergio Ramírez ha retratado con fidelidad la situación de Nicaragua. Sergio Ramírez participó en la Revolución Sandinista de 1979 que derrocó al régimen de Anastasio Somoza. Ha sido vicepresidente de Nicaragua de 1985 a 1990 durante la presidencia de Daniel Ortega. Y, tras su ruptura con el sandinismo, se convirtió en uno de sus principales críticos.
Exiliado en España desde 2021, Ramírez es uno de los 94 nicaragüenses declarados “traidores a la patria”, despojados de su nacionalidad y desposeídos de sus bienes, incluida su casa en Nicaragua.
En la Cuenca del Caribe, la situación de Cuba y Haití ha alcanzado cotas críticas. La Conferencia Episcopal de Cuba ha retratado la situación más grave en la historia del país como ha destacado Hechos de Hoy.
El escenario de Haití es dramático. “El aumento impactante del 1.000% en la violencia sexual contra menores en Haití ha convertido sus cuerpos en campos de batalla”. James Elder es portavoz de la agencia de Naciones Unidas para la infancia, Unicef. Alertó al mundo sobre la tragedia que viven muchos niños haitianos. Elder señaló que el 85% de la capital, Puerto Príncipe, está controlado por grupos armados, integrados en un 50% por menores, algunos incluso de 8 años.
Al Papa le preocupa también, y de manera especial la situación de la región andina desde el Pacífico al Atlántico: Perú, Ecuador, Colombia y Venezuela.
Tpdas estas cuestiones estuvieron en la audiencia en los hechos de hoy, lunes 19, al presidente de Colombia, Gustavo Petro.
La ministra de Exteriores, Laura Sarabia; la hija del presidente, Antonella Petro; y el ministro plenipotenciario ante la Santa Sede, Óscar Ortiz, quien actualmente se desempeña como embajador, acompañaron a Gustavo Petro en la audiencia con León XIV.
Eb los asuntos tratados la tensión en Catatumbo. La región colombiana ubicada en el noreste del departamento de Norte de Santander y una pequeña parte al suroeste del departamento del Cesar, que se extiende entre la Cordillera Oriental de Colombia y el Lago de Maracaibo, por lo que se le ha llegado a considerar la región como transfronteriza.
Tras su encuentro formal con el Papa, el presidente Gustavo Petro no descartó que el Gobierno pueda retomar las conversaciones de paz con el Ejército de Liberación Nacional (ELN), después de que fueran suspendidos tras los actos de violencia registrados en la región del Catatumbo en enero de 2025. Incluso mencionó Ciudad del Vaticano como posible escenario de estos encuentros.
El encuentro entre el presidente Petro y el Papa también contó con la participación de la ministra de Exteriores, Laura Sarabia.
En la audiencia, Petro entregó una carta oficial al Papa en la que le invitó a realizar una visita apostólica y de Estado a Colombia, como parte de la conmemoración de los 190 años de relaciones diplomáticas entre el país y la Santa Sede.
La carta, firmada por el presidente Petro, extiende la invitación en un contexto marcado por los esfuerzos del Gobierno colombiano para avanzar en su política de Paz Total, una estrategia que busca poner fin a los conflictos armados internos a través del diálogo y la reconciliación con distintos grupos armados.
“Santo Padre, Colombia agradece el constante acompañamiento de la Santa Sede a nuestros esfuerzos de Paz, y, así como un día compartimos el llamado del papa Francisco para el renacer entre todos de un deseo mundial de hermandad,hoy nos sumamos a su llamado a construir puentes de diálogo hacia la paz, la caridad y hacia los más vulnerables”, se lee en la carta.
En ese sentido, Petro subrayó la importancia de una eventual visita papal como gesto simbólico y espiritual de respaldo a los procesos de reconciliación y construcción de paz en el país.
“Su cercanía y su conocimiento de las realidades y desafíos de nuestra región nos llenan de orgullo y esperanza. Su aliento y oración a nuestros hermanos migrantes latinoamericanos que han enfrentado dificultades será un faro de luz que los guiará hacia la puerta abierta de su llamado de cercanía a quienes más lo necesitan”.
Desde el Gobierno se considera que este primer acercamiento es un paso significativo en la consolidación de la relación bilateral con el Vaticano y una oportunidad para posicionar los esfuerzos del país en favor de la paz ante la comunidad internacional.
Tras la audiencia privada, el Papa saludó a los integrantes de la delegación colombiana. Entre ellos estuvieron la ministra de Exteriores Laura Sarabia; la hija del presidente, Antonella Petro; y el ministro plenipotenciario ante la Santa Sede, Óscar Ortiz, quien actualmente se desempeña como embajador encargado.
Posteriormente , la delegación oficial sostuvo un encuentro con monseñor Paul Richard Gallagher, Secretario para las Relaciones con los Estados del Vaticano. En ese espacio se revisó la agenda bilateral y regional, y se compartieron perspectivas sobre los desafíos comunes en el escenario internacional.
Como parte de la visita, el presidente Petro hizo entrega de varios obsequios representativos de la identidad cultural colombiana. Entre ellos se incluyeron una réplica de la emblemática Balsa Muisca, una mochila arhuaca tejida por mujeres indígenas de la Sierra Nevada de Santa Marta; una hamaca artesanal de Morroa (Sucre); y café colombiano, símbolos de la diversidad, la tradición y la hospitalidad del país.








