Del propio Partido Socialista (PSOE) es de donde han salido las críticas más aceradas.
Francisco Vázquez, exembajador español en Ciudad de Vaticano entre los años 2006 y 2011, criticó la visita de la vicepresidenta del Gobierno, Carmen Calvo, a la Santa Sede, como de "dislate absoluto".
Apuntó a la Cadena COPE que no tiene "memoria ni recuerdo" de que el Vaticano "emitiera una nota con tanta prontitud rectificando las declaraciones de un visitante". "No español, de cualquier nación", señaló.
Calificó la visita ee "dislate absoluto desde el principio hasta el final" señalando que el Gobierno no ha actuado conforme a lo idóneo. "Van a pelo, sin el embajador, algo totalmente incomprensible", subrayó.
Criticó a la vez el comunicado que lanzó el Gobierno en relación a la exhumación de Franco en el que aseguró que la Iglesia "buscaría" la forma de que el dictador no acabase en La Almudena. "Nunca se hace una nota sin consultarla con las autoridades que acabas de visitar. Nunca se hacen unas declaraciones tergiversando unas declaraciones ni atribuyendo al jefe del Estado unos acuerdos que este en ningún momento explicitó", explicó.
Para Francisco Vázquez, la cuestión de Franco es totalmente "ajena a la Iglesia". "En nada tiene que intervenir. El hacerla intervenir es una operación muy burda", ha aseverado.
El exembajador en la Santa Sede ha criticado también el camino tomado por el Gobierno. "El conjunto de fuerzas independentistas, antisistema, Podemos, etc, están gozando incomprensiblemente de lo que hasta ahora era un pilar fundamental constitucional, que era el PSOE", señaló. "Los que ocupan hoy la dirección del PSOE lo que están es llevando una política contraria a lo que representó la gran aportación del partido", añadió. Aseveró que "las políticas de Sánchez son un ataque frontal" a lo que representó Felipe González.
En el grupo socialista, y en el partido, se asiste de forma atónica a cómo un asunto olvidado por las nuevas generaciones ha pasado a primera cuestión del foco político y a asunto de orden público como mostró el ataque con pintura roja por parte del escultor gallego Enrique Tenreiro a la tumba de Francisco Franco en el Valle de los Caídos.
Desde el anuncio de Pedro Sánchez se suceden las visitas al Valle de los Caídos y a la catedral de La Almudena. El calendario empieza a apuntar al 20 de noviembre, el 43 aniversario de la muerte de Franco. De nuevo el Gobierno tomó decisiones sin haber negociado o consultado antes. Pedro Sánchez está ahora en el dilema de dar marcha atrás, asistir impotente a la inhumación en la catedral de La Almudena y a comprobar cómo el papa Francisco no quiere meterse en este charco de errores y dislates de primer orden.
Atención en este Día de Todos los Santos porque el último capítulo no está aún escrito.




